¡Welcome, criminals! ¡Goodbye, sovereignty!
A diferencia del Sátrapa Pedrígula, recostado en una hamaka de su Trono de La Maleta (así llamada por responder a una ensoñación popular que profesa la fe ilusionada de que el Tiranillo bien se marche de nuestras vidas “ligero o cargado de equipaje penal” o bien permanezca recluido para siempre a miles de kilómetros de…