Sigo instalado, ya de forma permanente -por la pena avergonzada que me invade al ver como una pequeña nación sita entre Àfrica y Europa trata a los ¡46! fallecidos en la Catástrofe criminal de Adamuz- en la Estación “Stellar Fools”, sita en Marte, gracias a la generosidad del mangante -o ¿era magnate?- digital, Elon Musk, con quien, por cierto, se cartea Pedrígula intercambiando mensajes sagaces sobre la migración, Marte y la humanidad. Y, desde la lontananza estelar, contemplo algunos espectáculos peculiares de los que paso a dar cuenta:
A) Pedrígula “El Relojero” y Humpty Dumpty, el “Orangutanus Pucelensis”, en el País de las Maravillas Ferroviarias
Tras muchos años intentando comprender la misteriosa conducta de dos bípedos implumes y gracias a la distancia estelar que nos separa, ¡he visto, por fin, la luz!, gracias al delicioso cuento “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll y sus fantásticos personajes:
Pedrígula “El Relojero” o el “Conejo Blanco”
Primero, viendo una foto de mediados de la semana que nos dice adiós en la que Pedrígula aparece compungido adivinando ¿a la una de la tarde? lo que no sucedería hasta las tres de ese mismo día; lo que le confiere a sus innumerables virtudes una facultad adivinatoria; mi mente lo identificó de inmediato con el Conejo Blanco que, en el Cuento citado, representa la prisa y la ansiedad, apareciendo siempre con su reloj; o con el Relojero o el Tiempo que es el villano creador de la Cronosfera, obsesionado con la precisión, el orden y la inevitabilidad del tiempo.
Es más, también percibí en Pedrígula rasgos propios de Humpty Dumpty, personaje que en el Cuento sostiene que las palabras significan «lo que yo quiero que signifiquen», reflejando una visión donde el poder y la voluntad del hablante determinan el lenguaje por encima de las convenciones sociales y la realidad; famosa cita que destaca la arbitrariedad de la comunicación y el control sobre el significado. Y aplicando su depuradísima técnica de la postverdad (o sea, la mentira descarada) al día siguiente del funeral por las víctimas en el que no compareció por las muchas obligaciones de su agenda (¿?) dijo: “Voy a asumir todas las responsabilidades y proteger a la víctimas y sus familiares” cuando lo que quiso decir es: “No voy a aceptar responsabilidad alguna, intentaré endilgar las responsabilidades a quien pase por delante (sea amigo, enemigo o mediopensionista) y no me importan en absoluto las víctimas ni sus familiares. Es más: Solo me importo yo, solo yo y nada más que yo y, a lo sumo, mi catedrática de alcoba y mi músico fraternal, el famoso“chirimoyo”.
Humpty Dumpty, el “Orangutanus Pucelensis” o el primate insomne
Después, cuando vi al “Orangutanus Pucelensis” o el primate insomne quejándose de sus tres horas diarias de sueño, junto cuando trataba de explicar torpemente -empleando su dialéctica Marxiana (insisto, de Groucho, no de Karl)- el accidente que ha conducido al sueño -ese si eterno- a 46 compatriotas; de inmediato volví a recordar a Humpty Dumpty, personaje que, en el Cuento sostiene, que «la cuestión es saber quién es el que manda», indicando que el significado depende de la autoridad de quien usa la palabra que, en sus limitadas circunvalaciones neuronales, es “El Puto Amo”.
Pues bien, aplicando su depuradísima técnica de la postverdad rufianesca, ante los indómitos y valerosos representantes del pueblo en armas, dijo: “Una renovación integral de un tramo de vía férrea es una chapuza parcialmente desestructurada a base de rieles de trozos de vía de distintas fechas y ganaderías, soldadas por empresas corruptas que han hecho millonarios a las gatas pardas De la Vera, al Koldoputas, a su hermano, a su mujer y a las sobrinas de Solaba, el “simpático” reo jubilado”.
No contento con estas explicaciones, la locuacidad simiesca del ministro anunció que los trenes de la Red de Baja Velocidad Española (BAVEA) están circulando a 166 K/H, no por problemas de seguridad, sino que están cogiendo carrerilla para alcanzar los 666 K/H anunciados en su día gracias al “Plan Tarzan” que consiste en un sistema de inteligencia artificial (¿o era estupidez natural?) cuyos algoritmos coordinan el funcionamiento de lianas impulsoras que el ministro -con su manada progresista- ha diseñado partiendo de la experiencia de su especie.
B) Montero-Wally se intenta colar en una foto regia
La famosa filósofa existencialista Marichús Montero-Wally -alias “La Marxiana” o “La Singular”- lo ha vuelto a hacer. Llevada por su donosura, su empaque, su prestancia y -porqué no confesarlo, su belleza simpar- se ha intentado colar en una foto regia, pero, al no conseguirlo, ha luchado para que no le robara el protagonismo para ella merecido el presidente autonómico bienintencionado y prudente, experto en protocolo al que, por ahora, los medios progresistas aún no han publicado un “relato” para atribuirle a él la responsabilidad de la tragedia.
C) De rebaños y pastores, prubardes y kanceladores. El pastor manchego de Uclés (“Kancelator”) y su rebaño progresista
Y desde Marte, nos llama poderosamente la atención un espectáculo kultural que protagoniza esta semana un personaje del todo peculiar que se dice escritorista (escritor progresista) y se muestra al resto de mortales asombrados disfrazado de pastor manchego que vigila, en la preciosa localidad conquense de Uclés y, en concreto, junto a su espectacular monasterio, a su rebaño progresista que le ha regalado un premio literario por una obra de realismo mágico hemipléjico que mezcla, en dosis atinadas, la ignorancia histórica, la mentira histérica y la torpeza expresiva.
Pues bien, dado que el pastor manchego de Uclés ha oficiado de “Kancelator”, junto a otros “cráneos previlegiados “(Max Estrella en “Luces de Bohemia dixit) progresistas; los escritores “consagrados” -al infame arte del rile (RAE: temblar, estremecerse, castañetear, rilar, vibrar, titiritar) y la pusilanimidad (RAE: acobardamiento, amilanamiento, apocamiento, miedo, temor, cortedad, canguelo, collonería) han llegado a un acuerdo con los organizadores (a los que lo mismo les da Juana que su hermana) de sustituir las jornadas hispalenses irreflexivas sobre la desmemoria democrática por un Congreso que se celebrará en las mismas fechas y lugar con el título “La prubardia (la cobardía prudente) en la España del siglo XXI: pasado, presente y esplendoroso futuro”.