En el pasado mes de diciembre de 2025, FINRA (Financial Industry Regulatory Authority) publicó en los EEUU un Informe sobre la “Inversión influenciada por las redes sociales” (“Social media-influenced investing”) que nos parece del máximo interés y actualidad y nos muestra paradojas de la digitalización financiera que conectan con temas frecuentemente tratados en este blog y en definitiva, con las “nuevas fronteras” de la protección de los inversores en el mercado digital de valores. Son estas otras tantas razones para dar cuenta somera de este Informe.
Por lo anterior, esta entrada es un precipitado natural de la línea de investigación sobre la digitalización financiera que venimos desarrollando en este blog desde hace ya varios años tratando temas novedosos como el de los “finfluencers” o la manipulación de opinión del mercado por sistemas sesgados de inteligencia artificial; cuyo ejemplo más cercano, por razones materiales y cronológicas, es la entrada de 12 de enero sobre los “FINFLUENCERS (“influencers” financieros) y “efecto manada digital”: Advertencias de la AEVM (ESMA) y de la CNMV”.
A) Aspectos generales: El impacto de las redes sociales en los inversores y en las entidades financieras
Debemos comenzar recordando que FINRA (Financial Industry Regulatory Authority) se define como un organismo regulador independiente y sin fines de lucro en EE.UU. que pretende proteger a los inversores y la integridad del mercado, supervisando a todas las firmas y corredores de bolsa que venden valores, creando y aplicando reglas, investigando malas conductas y gestionando herramientas como BrokerCheck para que los inversores puedan verificar a sus corredores, todo bajo la supervisión de la SEC.
El Informe sobre la “Inversión influenciada por las redes sociales” nace de la constatación de que, en el mercado de valores, las redes sociales desempeñan un papel fundamental al influir tanto en la conducta de los inversores como en el de los operadores (v. su Introducción y su Sección I, p.1 y ss.). En efecto:
a) En cuanto a la conducta de los inversores, las redes sociales condicionan el comportamiento de los inversores. Así, por ejemplo, un Informe de 2025 de la Fundación para la Educación del Inversor de FINRA muestra cómo el 45 % de los inversores recibe asesoramiento financiero a través de internet; el 24 % afirma obtener su información de las redes sociales y el 35 % de los encuestados menores de 30 años afirma confiar en las redes sociales, frente al 13 % de los mayores de 65 años. Ello hace que, a medida que más inversores recurren a las redes sociales para obtener información financiera, la creación de contenido relacionado con la inversión ha proliferado. Las cifras indicadas muestran un dato esencial para anticipar el futuro de la inversión cuando vemos no solo que un porcentaje cada vez mayor de inversores afirma que el contenido de las redes sociales influye directamente en sus decisiones de inversión sino también que las redes sociales son especialmente populares entre las generaciones más jóvenes. Las plataformas de redes sociales pueden ofrecer una forma más rápida y eficiente de difundir información financiera acorde con las preferencias de las generaciones más jóvenes e impulsar la acción colectiva de forma amplia e impactante.
b) En lo que se refiere a la conducta de los intermediarios u operadores, su reacción natural hace que busquen aprovechar los datos de las redes sociales, cada vez con mayor frecuencia e intensidad, para el análisis de mercado y el desarrollo de productos. De tal modo que las entidades utilizan las redes sociales en un doble sentido:
b.1) De salida, para proporcionar información general sobre inversiones y promocionar sus servicios.
b.2) De entrada, como fuentes de datos valiosos y prácticos que les permite comprender mejor los mercados. Por ejemplo, técnicas como la agregación de datos de redes sociales se utilizan para recopilar y consolidar publicaciones en redes sociales en un único centro y luego procesar los datos para identificar y analizar la percepción social que se utiliza con frecuencia como una forma alternativa de datos para fundamentar la investigación de mercado y, en última instancia, las estrategias de inversión. Por ejemplo, los participantes del mercado pueden recurrir a este tipo de herramientas de redes sociales para medir la percepción pública, tanto para la gestión de marca de su propia institución como para evaluar las tendencias del mercado.
B) Herramientas de redes sociales utilizadas en la industria de valores
El Informe de FINRA identifica tres tipos de herramientas de redes sociales que los participantes del mercado de valores utilizan para influir en sus decisiones de inversión (v. la Sección II, p.2 y ss.):
a) Plataformas de comunicación en redes sociales (“social media communication platforms”)
Algunos inversores recurren a diversas plataformas en línea y basadas en aplicaciones para comunicarse con otras personas o grupos sobre inversiones. Estas plataformas de comunicación en redes sociales pueden incluir grupos de chat y foros de inversión que: (i) existen en redes sociales tradicionales ( p. ej ., Instagram, Facebook, TikTok, X, Reddit, YouTube); (ii) forman parte de redes sociales especializadas en inversión ( p. ej. , Stocktwits, la plataforma Commonstock en Medium, Seeking Alpha, Estimize, Yahoo! Finance); o (iii) se alojan directamente en la plataforma de una empresa miembro de FINRA.
Estas plataformas permiten a los inversores compartir ideas sobre estrategias y oportunidades de inversión, debatir las tendencias del mercado y su impacto en diversas inversiones, publicar artículos, plantear preguntas y crear encuestas. El uso de grupos de chat y foros de inversión se asocia frecuentemente al desarrollo de diversas estrategias de trading, como el “copy trading” (que consiste en imitar la actividad de otros traders). Estos canales de comunicación basados en redes sociales tienen un impacto significativo en la actividad del mercado.
Los grupos o foros de inversión ofrecen beneficios (sirven para crear una comunidad de inversores con ideas afines que pueden compartir puntos de vista y aprender unos de otros) pero también presentan riesgos (pueden difundir información inexacta, engañosa, perjudicial o intencionadamente falsa). Por ello, FINRA ha advertido a los inversores sobre los riesgos de confiar únicamente en las herramientas de inversión basadas en el sentimiento social al tomar decisiones de inversión y ha señalado que es beneficioso ”revisar cuidadosamente la información pública de las empresas y considerar otros tipos de análisis de inversión, incluidas las métricas de valor fundamental”.
b) Herramientas de análisis de sentimientos (“sentiment analysis tools”)
Muchas instituciones financieras han comenzado a aprovechar los datos de las redes sociales para obtener información valiosa sobre el mercado mediante diversas herramientas de análisis de sentimientos que extraen información y ofrecen mediciones de la opinión pública. Estas herramientas pueden emplear técnicas de inteligencia artificial (IA), como el procesamiento del lenguaje natural, el aprendizaje automático y otras técnicas de análisis avanzado, para examinar millones de publicaciones, comentarios y debates en redes sociales e identificar señales y patrones potencialmente significativos. Las instituciones financieras utilizan estas herramientas, en parte, para obtener una ventaja informativa al detectar cambios en el sentimiento de los inversores o identificar posibles catalizadores de las fluctuaciones del mercado antes de que se reconozcan ampliamente y se reflejen en los precios.
Las investigaciones en el campo de la psicología y las finanzas conductuales indican que las emociones desempeñan un papel importante en la toma de decisiones de inversión y, como resultado, el estado de ánimo y el sentimiento del público derivados de las redes sociales pueden impulsar los precios de las acciones tanto como los informes o las noticias.
Lo anterior tiene consecuencias en las conductas de los diferentes sujetos del mercado, sean sociedades cotizadas, los intermediarios, los inversores y los supervisores. En efecto:
b.1) Algunas sociedades cotizadas han observado que el sentimiento público y social impulsa el valor del mercado de sus valores tanto como las noticias y los informes de rendimiento económico. Además, las empresas utilizan ampliamente el análisis de sentimiento, en varios sectores, para la gestión de marca, más específicamente para mejorar el conocimiento de lo que dicen los consumidores, en las redes sociales, sobre los servicios de una empresa.
b.2) Los intermediarios buscan combinar noticias y datos financieros con la actividad de las redes sociales, incluido el estado de ánimo o el sentimiento de los inversores, como una forma de mejorar potencialmente las capacidades predictivas. También pueden beneficiarse de ciertas herramientas de análisis de sentimientos diseñadas para aprender de la «sabiduría de la multitud» al buscar información de un grupo de población determinado para ayudar a filtrar información relevante y separar la señal del ruido. Los participantes del mercado pueden usar esta técnica de “crowdsourcing” para destilar información y perspectivas susceptibles de utilización en un conjunto más amplio de fuentes de redes sociales. Con estos casos de uso en mente, las instituciones financieras buscan la capacidad de analizar la gran cantidad de información compartida en las redes sociales para descubrir tendencias potencialmente emergentes, evaluar el sentimiento de los inversores e identificar posibles oportunidades comerciales y, en particular, se han asociado con proveedores de servicios especializados para incorporar información basada en redes sociales en sus procesos de investigación de inversiones y toma de decisiones. Por ejemplo, proveedores de servicios como Bloomberg, Brandwatch, Stockpulse y Context Analytics ofrecen productos y servicios que agregan y analizan datos de redes sociales, proporcionando a los clientes puntuaciones de sentimiento, análisis de tendencias y otra información de mercado.
b.3) Los inversores pueden analizar noticias, redes sociales e informes financieros, utilizando el análisis de sentimientos para procesar miles de tuits y artículos de noticias para medir el “nivel sentimental” en el mercado, en tipos de acciones o en sectores específicos. Algunos inversores institucionales, como los fondos de cobertura y otros participantes sofisticados del mercado, han desarrollado herramientas propias de análisis de sentimientos para extraer y analizar datos de las redes sociales, que luego pueden utilizar para fundamentar decisiones comerciales y de inversión, así como para obtener una visión más amplia de los mercados. Por ejemplo, S&P Dow Jones Indices lanzó la serie de índices de sentimiento de Twitter del S&P 500 para medir los tuits alcistas y bajistas para evaluar tanto las acciones individuales como el índice en general. Algunos proveedores de servicios también ponen sus herramientas de análisis de sentimientos a disposición del público directamente por una tarifa o, en algunos casos, de forma gratuita.
b.4) Los supervisores también utilizan herramientas de análisis de sentimiento para ayudar con la vigilancia del mercado, por ejemplo, para recopilar y analizar datos de redes sociales y proporcionar una puntuación de riesgo y ayudar a descubrir tendencias más amplias y reveladoras en la actividad de las redes sociales en lo que se relaciona con las operaciones de mercado y la actividad de precios. Los equipos de vigilancia e inteligencia de mercado de los reguladores financieros también pueden usar estas herramientas de análisis de sentimiento de redes sociales y agregación de datos para ayudar en las investigaciones; por ejemplo, aprovechar los conocimientos de las conversaciones en redes sociales puede descubrir información relacionada con acciones específicas que pertenecen al uso de información privilegiada u otra manipulación del mercado.
c) Innovaciones en productos financieros
Además de aprovechar los datos de las redes sociales y el análisis de sentimientos para la investigación y la toma de decisiones en materia de inversiones, los participantes del mercado, incluidos los intermediarios pueden ofrecer productos financieros diseñados para capitalizar las tendencias de inversión impulsadas por las redes sociales o para proporcionar índices que rastreen las inversiones populares. Por ejemplo, un producto financiero estructurado como un fondo cotizado en bolsa (ETF) invierte en un índice de acciones seleccionadas mediante una metodología cuantitativa basada en reglas que está diseñada para identificar acciones comunes de EE. UU. con las «perspectivas más positivas» recopiladas de fuentes en línea, incluidas las redes sociales, artículos de noticias, publicaciones de blogs y otros conjuntos de datos alternativos. El fondo indica que este índice subyacente utiliza herramientas de IA, como el procesamiento del lenguaje natural, para analizar publicaciones en redes sociales y otro contenido en línea para identificar acciones que generan un sentimiento positivo significativo entre los inversores. De manera similar, otro producto ETF está diseñado para reflejar las 50 acciones más ampliamente poseídas entre la base de clientes de una empresa. En otros casos, las empresas han puesto a disposición un fondo que refleja las acciones más populares que poseen sus clientes.
C) Beneficios y riesgos potenciales
El Informe de FINRA constata que la creciente influencia de las redes sociales en el comportamiento y la toma de decisiones de inversión puede ofrecer tanto beneficios para los inversores como riesgos potenciales (v. su Sección III, p.5 y ss.):
a) Beneficios potenciales
a.1) Mayor acceso y mayor variedad de información sobre inversiones, porque las plataformas de redes sociales pueden facilitar el acceso de los inversores a contenidos, consejos e ideas relacionados con la inversión, compartidos por una amplia gama de fuentes, como “finfluencers” y comunidades en línea. Esto puede contribuir a ampliar el acceso a la información financiera y el acceso a los datos sobre el sentimiento en redes sociales puede constituir una nueva fuente de información útil para los inversores.
a.2) Mejora de la cultura financiera, porque un mayor acceso a la información en redes sociales puede mejorar la participación y la comprensión de los servicios financieros general, si los inversores descubren contenido preciso que los atraiga. La naturaleza interactiva y accesible del contenido de inversión en redes sociales puede proporcionar a los inversores información financiera útil que de otro modo no tendrían y atraer a inversores que antes se sentían intimidados por los servicios financieros tradicionales.
a.3) Identificación de tendencias emergentes, ya que el seguimiento de la actividad en las redes sociales puede permitir a los inversores identificar tendencias de inversión emergentes antes de que sean ampliamente reconocidos por el mercado en general, incluso interactuando con varios grupos en plataformas de redes sociales.
b) Riesgos potenciales
b.1) Desinformación y falta de transparencia puesto que el contenido de inversión en redes sociales puede contener información inexacta, engañosa, sesgada o información incorrecta ( por ejemplo , no declarar un conflicto de intereses). Además, quienes proporcionan información de inversión en redes sociales pueden carecer de formación o educación financiera formal, lo que puede ser especialmente problemático si las redes sociales son la principal fuente de información para un inversor. Estos factores podrían llevar a los inversores a tomar decisiones basadas en información incompleta o poco fiable.
b.2) Fraude y manipulación del mercado, ya que los operadores maliciosos pueden explotar el anonimato, el alcance y la rápida difusión de información de las plataformas de redes sociales para atacar a inversores vulnerables o manipular los mercados antes de que las plataformas o los reguladores puedan intervenir. Como resultado, los inversores pueden volverse susceptibles a diversas formas de fraude de inversión, incluyendo esquemas de bombeo y descarga, suplantación de expertos financieros y campañas de desinformación coordinadas diseñadas para influir artificialmente en los precios de los valores. Recientemente, se ha observado un aumento de los llamados esquemas de «matanza de cerdos» (“pig butchering”) y clubes de inversión que generalmente se anuncian en plataformas de redes sociales (incluidas páginas o comunidades dedicadas a la inversión) y se llevan a cabo en aplicaciones de mensajería privada.
b.3) Dependencia excesiva de las redes sociales, ya que los inversores que dependen demasiado de la información de inversión basada en las redes sociales pueden descuidar otras fuentes de información relacionadas con los fundamentos de una empresa o las condiciones generales del mercado, lo que podría llevar a decisiones de inversión basadas en información incompleta. Además, los inversores que dependen de las redes sociales para obtener asesoramiento financiero mostraron una probabilidad mucho mayor (72 por ciento) de asumir inversiones arriesgadas.
b.4) Limitaciones de precisión, porque algunos operadores del mercado indicaron que las herramientas de análisis de sentimientos pueden tener dificultades con el sarcasmo, los modismos, la información engañosa y el lenguaje contextual. Esto es especialmente cierto al considerar información en varios idiomas, lo que podría dar lugar a clasificaciones inexactas relacionadas con el sentimiento. Además, muchas herramientas de análisis de sentimientos clasifican el texto en categorías generales, como positivo, negativo o neutral, y pueden no captar sentimientos más matizados.
b.5) Problemas de calidad de los datos ya que la calidad de los resultados de las herramientas de análisis de sentimientos depende en gran medida de la calidad y la relevancia de los datos de entrada y las redes sociales pueden contener con frecuencia información inexacta, engañosa o sesgada, lo que puede hacer que la utilidad de las herramientas de análisis de sentimientos dependa de su capacidad para descartar los datos que puedan constituir su resultado.
D) Consecuencias regulatorias
El Informe de FINRA concluye haciendo las siguientes “consideraciones regulatorias” (v. su Sección III, p.7 y ss.):
a) Además de los posibles beneficios y riesgos y los factores relacionados, las firmas miembros -al evaluar el uso de las diversas técnicas de redes sociales- también deben tener en cuenta las posibles implicaciones para sus obligaciones regulatorias y para su riesgo regulatorio, de cumplimiento y de reputación. A tal efecto, en la medida en que las firmas miembros ofrezcan o utilicen técnicas de redes sociales, como herramientas de análisis de sentimientos, incluidas aquellas que emplean IA, sus normas tienen la intención de ser tecnológicamente neutrales por lo que las leyes de valores, en general, continúan aplicándose, al igual que cuando las firmas miembros utilizan cualquier otra tecnología o herramienta.
b) Limitaciones de alcance: El Informe no pretende ofrecer una lista exhaustiva ni acumulativa de todos los factores o cuestiones regulatorias asociadas con el uso de las redes sociales y tecnologías relacionadas; ni tampoco crear nuevos requisitos legales o regulatorios ni nuevas interpretaciones de los requisitos existentes; ni exime a las empresas de las obligaciones existentes bajo las leyes y regulaciones federales de valores.
c) Aplicación proporcionada y responsable: Las empresas miembros pueden considerar la información del Informe al desarrollar nuevas prácticas o modificar las existentes, que estén razonablemente diseñadas para cumplir con las obligaciones regulatorias pertinentes, según su tamaño y modelo de negocio. Las empresas miembros deben realizar sus propias evaluaciones de riesgos respecto a las posibles implicaciones regulatorias de sus actividades en redes sociales, en relación con sus casos de uso y modelos de negocio específicos.
E) Carácter interactivo del Informe de FINRA
La Sección V (p.8) pone fin al Informe de FINRA con una “solicitud de comentarios” en la que agradece los comentarios –antes del 13 de mayo de 2026– sobre el documento, especialmente de los participantes del mercado de la industria financiera que actualmente están explorando la inversión influenciada por las redes sociales o han identificado otros casos de uso en la industria de valores.