Queridas lectoras, lectoros y lectores; he de confesarles que el panorama que contemplo, semana tras semana, desde la Estación “Stellar Fools”, sita en Marte, de esa pequeña nación sita entre África y Europa que un día fue un país grande y hoy es una dictablanda (macerada por la corrupción sistémica), es muy entretenido. Tanto es así que esta semana voy a darles cuenta de un vistoso desfile de carrozas que se celebró ayer, con ocasión de las fiestas del carnaval, en su capital, Maracas. Desfilaron, entre otras muchas, las siguientes carrozas:
A) Vacaciones en el Mar: Pedrígula, el Hospitalario Insignificante
Esta carroza iba presidida por Pedrígula -que viajaba mirándose constantemente en un espejo gigante- el Hospitalario Insignificante. Así llamado porque ha puesto en marcha una operación de acogida universal (de ahí el “Hospitalario”) de todo tipo de delincuentes en la que destaca el Certificado de antecedentes penales modelo “palabrita del Niño Jesús” también llamado “declaración responsable” en el que el delincuente foráneo puede regularizarse declarando: “soy responsable de diez violaciones, veinte robos, treinta agresiones, etc., etc.”. Aplicándose un baremo de excelencia criminal en el que el plazo de regularización se acorta en función del número y la gravedad de los delitos declarados. Los exigentes requisitos de este proceso de generosa acogida de delincuentes se completan con un Certificado de presencia instantánea (¿?) modelo «ya estoy aquí» que requiere haber permanecido cinco minutos en Hispania para acreditar el arraigo.
Aun cuando Pedrígula ha hecho esfuerzos notables, en un congreso celebrado en Baviera y en un perfecto spanglish hortera (con la colaboración del canciller Sacarino) por convencer a los líderes de otras naciones europeas de la bondad de los efectos colaterales de esta iniciativa humanitario-delictiva en sus naciones, en forma de la ansiada multiculturalidad gracias a la libre circulación y establecimiento en sus países de criminales de la más variopintas procedencias; aquellos mandatarios y lideresas -como la famosa mandataria transalpina Sandioni- parecen no estar dispuestos a comprar la «mercancia averiada» porque sospechan que la auténtica finalidad de Pedrigula es alterar el censo electoral «pro domo sua» no solo en Hispania, sino -a medio plazo- en el resto de países europeos. Por ello están practicando con Pedrígula esa práctica tan progresista de la cancelación (de hí el “Insignificante”).
B) Las minas del rey Salomón: el “Delcytero”
En esta carroza se mostraba, en todo su esplendor el único ejemplar vivo de “Delcytero” (“delcyterus latinus”) la especie de peligroso dinosaurio que habita en el “Progresist Park” sito en la calle del Lobo Ferroz deMaracas, entre España y Venezuela, gracias a la Línea Aérea del Más Allá (“Plus Ultra”). En ella, este peligroso dinosaurio hermafrodita fruto de la mezcla de genes de las dictadoras caribeñas, genocidas de sus propios pueblos que condenan al exilio y sumisas al Trumpasaurios Flamígerus (por su pelo) Rex; y de los genes de los más dañinos tontoterus hispánicus, capaces de hacer de equilibristas -legalizando a otras especies asesinas y racistas- cleptómanos, que viven camuflados tras su cara de bobo solemne, que despista mucho al enemigo. Estos tontoteros -y sus bellísimas y contundentes hijas- están gozando de la más absoluta impunidad en sus tareas delictivas: rescates de líneas aéreas singularmente estratégicas (así llamadas por tener un solo avión de alquiler), trapicheos petrolíferos, minas auríferas, etc. etc.). Esta asombrosa impunidad encuentra su explicación en la generosidad que muestran al hacer partícipes del inmenso botín obtenido -por ejemplo, del petróleo- a otros pequeños carnívoros como el Victoriosus de las Torres y otros muchos parecidos.
C) Parque Jurásico: Pedrigulebra, el Reptil Infame
Pedrígula -gracias a su don (¡uno mas!) de la ubicuidad simultaneaba la presidencia da la carroza anterior con la de esta en la que aparecía como Pedrigulebra, el Reptil Infame, así llamado por desplazarse rozando la tierra con el vientre (dice la RAE del reptil) para mostrar su sumisión a las Partidas varias de Racistas encabezada por Urriol Ciénagas (alias “Tirofijo” o el “Bello Bizco”), la Tiburona racista, Aitor el del Tractor y varios cientos más que han vivido, viven y vivirán -magníficamente- de nuestros impuestos.
D) El Tiovivo de las Ratas: el Rufián y sus mariachis progrecistas
Esta carroza iba presidida por un Truhán (si rufián pero no señor) que invitaba a sumar a su liderazgo a una nueva especie recientemente aparecida en Maracas, las de los “progrecistas” (progresistas racistas) que logran el difícil equilibrio entre el progresismo (de salón) y el desprecio a sus conciudadanos por razón del territorio que habitan. Esta carroza se llama “El Tiovivo de las Ratas” porque gira constantemente por las calles de Maracas desde hace más de diez años y, cuando parece que sale de las Nacional 2 destino Bercetona, vuelve a entrar por la Nacional 1 desde el Norte.
E) La carroza de la paz: La piraña chivata y chantajista y las tribus indias
Presidía esta carroza la palabra Paz en letras rojas de una tonalidad sanguinolenta -que sonaba a expresión infame, nauseabunda y cobarde-
sobre un trampantojo de un cementerio por el que paseaban -riéndose ostensiblemente- Reinaldo Igueto y la bella Mercedes Aurupzia, la piraña chantajista multiplicadora de votos portando una pancarta que decía: nuestros 6 votos valen más que 300. Esta carroza dejaba un rastro de sangre de más de 800 niñas, niños, jóvenes, adultos y ancianos que clamaban justicia desde el más alla. De ella iban descendiendo, cada 666 metros, valientes guerreros de diferentes tribus: Los apaches, los sioux, los aparahoes, el cheroqui, Usoj, el de la ternera y muchos otros. Todos ellos con sus manos empapadas de sangre de los inocentes y riéndose también de la población que asistía al carnaval desde su tradicional posición “cobardente” (cobarde, pero prudente) que lleva asistiendo, sumisa, a esta carnavalada criminal desde hace ya muchos -demasiados- años.