En la entrada publicada en este blog el pasado viernes, 18 de julio, y a partir de la noticia de que Bruselas abría un expediente de infracción contra España por el abuso de las normas con las que el Ejecutivo ha condicionado la OPA del BBVA sobre el Banco de Sabadell, nos comprometimos con nuestros lectores a publicar hoy domingo, 20 de julio, una entrada desarrollando una “Teoría de la Injerencia Política en el Espacio Financiero” (TIPEF). Pues bien, como “lo prometido es deuda” (frase primitiva, anterior a la época que vivimos de la “postverdad” y el “relato”) procedemos.
En efecto, en la entrada del pasado viernes sobre “La injerencia política en la OPA de BBVA sobre Banco de Sabadell: “Crónica de una infracción anunciada”. La Comisión Europea abre a España un procedimiento de infracción por trabar la opa de BBVA” señalábamos que lo acaecido en España con la OPA de BBVA sobre el Banco de Sabadell, presenta algunos factores diferenciales, respecto de lo sucedido en Italia o Alemania que nos parecen particularmente preocupantes, El primero de ellos es que la injerencia política en dicha OPA acaece en un contexto general de interferencia política en la actividad económica y de colonización política de nuestro mercado financiero a la que nos referimos en las dos entradas de este log de los pasados 7 y 8 de julio sobre “La OPA de BBVA sobre Banco de Sabadell”.
Incitados por la injerencia política en la OPA de BBVA ofrecemos a los lectores de este blog una “Teoría de la Injerencia Política en el Espacio Financiero” (TIPEF) -completada por una Teoría de la Injerencia Política en la Economía” (TIPE)- ambas suscitadas por la observación de la realidad recentísima de nuestro mercado financiero, pero que nos parecen que tienen una validez global porque nace de la comparación entre los países desarrollados y subdesarrollados.
A) Teoría de la Injerencia Política en el Espacio Financiero (TIPEF)
Un análisis somero de los mercados financieros internacionales y, muy en particular, del mercado financiero español en los últimos años, nos permite clasificar las relaciones de la clase política con los mercados financieros en cuatro modelos que podemos denominar acudiendo a otros tantos prefijos.
a) El modelo proactivo (“gracias a”)
El modelo proactivo es aquel en el que las operaciones financieras relevantes (p. ej. las concentraciones bancarias) se realizan “gracias a” la ayuda que presta la clase política a una o a varias de las entidades financieras implicadas.
Se trata de un modelo propio de las autocracias de distinto signo e intensidad en las que se producen incentivos perversos para el mercado financiero, como la corrupción política; por ejemplo, en forma de “colonización” de los Consejos de Administración de las Sociedades Cotizadas en Bolsa; que tantas veces hemos presenciado.
Es evidente que este modelo es incompatible con un Estado Democrático de Derecho por muchísimas razones que -por razones de tiempo y de espacio- no podemos detallar en esta entrada.
En nuestro mercado financiero tenemos ejemplos recientes de injerencia política “poactiva” en el mercado financiero como ha sido la destitución “con nocturnidad y alevosía” del presidente de una de las principales compañías de telecomunicación internacionales en reuniones opacas de algunos de sus principales accionistas en sedes gubernamentales; con el consiguiente daño reputacional en los mercados financieros globales y la realización de operaciones gigantescas e incompresibles de desinversión en algunas regiones del planeta. Todo ello para nombrar un presidente con un sesgo político grosero.
(el lector interesado puede consultar la entrada de este blog de 27 de junio de este mismo año 2025 titulada “Independencia judicial, inteligencia artificial y eficiencia financiera. Relaciones de causalidad. Reflexiones a propósito del Proyecto de Ley Orgánica de 22 de mayo de 2025”; la de 20 de mayo de 2024 sobre “La escalada de la participación del Estado en el capital social de TELEFÓNICA y el Código de Buen Gobierno Corporativo” y otras muchas precedentes).
También asistimos, en fechas reientes, a los efectos derivados de colonizaciones de compañías de sectores estratégicos (como puede ser la defensa) que pierden su prestigio internacional, ahuyentando socios internacionales interesados procedentes de grandes Estados miembros de la UE, como Alemania; para sustituirlas por operaciones de compra de compañías familiares patrias con problemas de operaciones vinculadas y conflictos de intereses que, por groseros, requieren de comités independientes «ad hoc».
b) El modelo impeditivo (“a pesar de”)
El modelo impeditivo -que ubicamos en el extremo opuesto del precedente- es aquel en el que las operaciones financieras relevantes (p,ej. las concentraciones bancarias) se realizan “a pesar de” los obstáculos que la clase política pone a estas operaciones.
De forma un tanto paradójica -¿o no tanto?- se trata también de un modelo propio de las autocracias de distinto signo e intensidad en las que se producen incentivos perversos para el mercado financiero, tales como la corrupción política (p.ej. en forma de pagos en especie o dinerarios de compromisos que unos partidos políticos adquieren con otros como sustento de su poder).
También resulta evidente que este modelo es incompatible con un Estado Democrático de Derecho por muchísimas razones -aparentemente opuestas a las anteriores pero sustancialmente semejantes- cuya exposición nos está vedada -también por razones de tiempo y de espacio- en esta entrada.
En nuestro mercado financiero tenemos ejemplos recientes de injerencia política “impeditiva” en el mercado financiero en la OPA de BBVA sobre Banco de Sabadell. Con el resultado del retraso y el drenaje de recursos para pagar la prima de control que debían haber cobrado los accionistas que lo hubieran querido de Banco de Sabadell.
(Para evitar reiteraciones inútiles que pudieran cansar la atención de nuestros lectores, nos remitimos que a las entradas publicadas en este blog los pasados días 7 y 8 de julio que llevaron por título “La OPA de BBVA sobre Banco de Sabadell: El coste reputacional internacional de una injerencia política doméstica”).
c) El modelo mixto: impeditivo-proactivo
La riqueza de formas de injerencia política en el mercado financiero español está alcanzando cimas artísticas en su grosería hasta el punto de que vemos estos días modelos mixtos y mutantes en el tiempo.
Sirva como cumplida muestra el intento de concentración sobre nuestra Empresa de Trenes de alta velocidad que nació como una OPA anunciada por una empresa ferroviaria de otro Estado centroeuropeo miembro de la UE que vio tan obstaculizado su proyecto que debió dejarlo abandonado, en una muestra del modelo impeditivo en el que la injerencia política busca -y, en este caso, logra- el fracaso de la operación financiera.
Pues bien, le prensa diaria del 16 de julio de 2025 nos ofrecen una muestra de aplicación grosera del modelo proactivo cuando nos informan del acuerdo político entre el presidente del ejecutivo y un caudillo regional según el cual la sociedad patrimonial del Estado financiará la adquisición de acciones de la misma Empresa de Trenes de alta velocidad por parte de un fondo de inversión regional. En esta operación concurren dos circunstancias financieras particularmente notables: la primera es que la financiación se realizará mediante un préstamo convertible de 75 millones de euros que concederá la sociedad patrimonial del Estado y, por lo tanto, permitirá que el Estado “colonice” en el futuro, con fondos públicos, aquella Empresa de Trenes de alta velocidad. La segunda circunstancia financiera que nos llama poderosamente la atención reside en que la facilidad financiera busca desbloquear la adquisición, por un grupo regional de empresas, del 29,7% del capital de la Empresa de Trenes de alta velocidad. Y decimos que llama poderosamente muestra atención ese porcentaje sin vemos que un 0,3% más llevaría a superar el 30% que obligaría a formular una OPA generando una “prima de control” en favor de los accionistas minoritarios, que, por ende, se verán privados de percibir dicha prima que se “ahorrará” el grupo de empresas regional.
(el lector interesado en esta operación puede consultar las entradas de este blog de 18.02.2024 sobre la “OPA sobre TALGO: financiación, condición, incertidumbre, suspensión y tramitación” y de 18.04.2024 sobre “La OPA húngara sobre TALGO: Una oferta estratégicamente compleja y unas interferencias políticas insólitas entre Estados miembros de la UE”)
Es evidente que este modelo mixto: impeditivo-proactivo es de uso frecuente en las autocracias, particularmente tropicales y caribeñas.
d) El modelo neutral (“con independencia de”)
El modelo neutral -que ubicamos geométricamente en el medio de los dos precedentes- es aquel en el que las operaciones financieras relevantes (p. ej. las concentraciones bancarias) se realizan “con independencia de” o “sin perjuicio de” las interferencias -en forma de ayudas u obstáculos- que la clase política pudiera oponer a estas operaciones.
Nos parece que se trata de un modelo compatible con un Estado Democrático de Derecho que no genera incentivos perversos para el mercado financiero y reduce, por lo tanto, el riesgo de corrupción política.
Desgraciadamente, durante los últimos años no encontramos en nuestro mercado financiero ejemplos plausibles de esta neutralidad política hacia el mercado financiero. Antes al contrario, hemos visto como grandes grupos empresariales de origen español e implantación mundial han trasladado sus matrices a otros Estados miembros de la UE movidos no sólo por necesidades de financiación en mercados de capitales internacionales sino también en busca de una seguridad jurídica que aquí echaban en falta, tal y como expresaron en informaciones relevantes comunicadas a la CNMV.
(A esta “tocata y fuga” nos referimos en la entrada del pasado 27 de junio sobre la “Independencia judicial, inteligencia artificial y eficiencia financiera. Relaciones de causalidad. Reflexiones a propósito del Proyecto de Ley Orgánica de 22 de mayo de 2025”; ”sí como en la de 24 de abril de 2023 sobre “FERROVIAL: avanza su fusión transfronteriza intracomunitaria inversa. El anuncio del acuerdo de aprobación de la fusión por las Juntas Generales de Accionistas de FERROVIAL y de FISE” y en las varias relacionadas).
B) Teoría de la Injerencia Política en la Economía (TIPE)
La TIPEF forma parte de una teoría más general cual es la Teoría de la Injerencia Política en la Economía (TIPE) con la que comparte causas y efectos porque las causas también radican en el nombramiento de personas de obediencia debida al partido político y en la colonización política de los consejos de administración de las grandes corporaciones que cotizan el Bolsa. Y los efectos son el funcionamiento ineficiente de las empresas y servicios públicos y privados, con graves daños para la ciudadanía que paga -no lo olvidemos- los impuestos confiscatorios.
Ello es así porque también aquí se generan incentivos perversos con el nombramiento de altos/as ejecutivos/as en las empresas cotizadas. Personas incompetentes que compensan su ineptitud técnica en la concreta materia de la energía, sin perjuicio que la tengan sobrada en cuestiones jurídicas; con su disposición a ejecutar experimentos energéticos que causan grandes siniestros eléctricos que dañan de forma gravísima a los ciudadanos y a las empresas en las que trabajan.
O también individuos carentes de empatía, conocimientos y experiencia en la materia capaces de ocasionar colapsos reiterados en una circulación ferroviaria que hasta hace bien poco era modélica y ahora ofrece imágenes propias de países subdesarrollados, con grave daño reputacional a un país que vive, en gran medida, del turismo.