Queremos saludar este nuevo año ofreciendo a nuestros lectores algunas reflexiones preocupantes sobre la brecha que percibimos entre los magníficos resultados con los que ha cerrado el año 2025 el IBEX-35 y la situación económica de España y de los ciudadanos que la habitan. Para ello, recurrimos al título de la famosa serie de los años setenta del pasado siglo XX porque nos parece particularmente expresivo. Dado que esta brecha no solo nos inquieta, sino que desafía nuestra comprensión, sometemos al escrutinio público la “hipótesis de la corrupción” para intentar explicar en parte lo aparentemente inexplicable.
A) Hombre rico: El Ibex 35 cierra 2025 en 17.308 puntos, el segundo mejor año de su historia
La prensa del día de ayer, 1 de enero de 2026, nos ofrecía la noticia de que el índice bursátil español terminó el año en 17.308 puntos, marcando su segunda mejor subida anual histórica (un 49,3 %) y superando con creces el rendimiento de los principales índices de Europa y Wall Street. La noticia añadía el dato histórico de que, sólo en 1993, con una subida del 54,2% hubo una ganancia mayor. A mayor abundamiento, la misma noticia nos explicaba: “este rally ha estado impulsado por una combinación de fortaleza económica doméstica, resultados empresariales sólidos y la recuperación de sectores ligados a la economía real, como la banca y la energía renovable” (¿?¡!). Y acababa el relato con la opinión de un famoso y exitoso gestor de fondos de inversión que nos decía que “la bolsa española (…) ha pasado de una «pesadilla bursátil» a las puertas de un posible superciclo económico, sostenido por cambios estructurales, desapalancamiento del sector privado y un superávit por cuenta corriente que otorga mayor estabilidad al crecimiento” (ABC, John Müller, 1 de enero de 2026).
Como nuestras entendederas no alcanzan a comprender las referencias macroeconómicas, en nuestra modesta condición de profesor de una universidad pública española como es la UCM, de inmediato nos preguntamos por la impresión que produciría este “himno a la alegría bursátil” en un joven español sobradamente preparado, con uno o varios grados universitarios, sometido a las condiciones de un empleo inestable en régimen de semiesclavitud (por ejemplo, en una de las empresas del IBEX-35) y cuyo acceso a una “solución habitacional” en régimen de propiedad e incluso de alquiler suena a “literatura fantástica”.
B) Hombre pobre: la triste sorpresa del ciudadano -especialmente, del joven- español
No existe duda razonable sobre el efecto benéfico que tiene en la vida de una nación una bolsa rozagante. Si perjuicio de la sana alegría económica que nos invade, queremos comenzar este año 2036 con una opinión disonante en el coro laudatorio que entona un himno acrítico de la alegría para cantar las excelencias de IBEX – 35. En este sentido, verifiquemos algunos datos de la Economía española:
a) En lo que se refiere a la Seguridad Social publica, el Gobierno ha tenido que hacer un gasto total de más de 209.727 millones de euros en el pago del conjunto de pensiones que se han llevado la mitad del aumento del gasto público en las últimas tres décadas. Por ello, la Seguridad Social necesita sistemáticamente de las transferencias del Estado y otros organismos para poder hacer frente a sus obligaciones (sobre las sostenibilidad de las pensiones públicas, el lector interesado puede consultar la entrada de este blog del pasado 29 de diciembre de 2025 titulada: “¿Adiós pensiones, adiós? (1) Sobre la difícil sostenibilidad de las pensiones públicas. Cómo afecta la carencia crónica de Presupuestos Generales del Estado del Reino de España a la sostenibilidad de las pensiones”).
b) La evolución del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), muestra que afecta preferentemente a las personas de menor cualificación y reducida experiencia, pues su aportación a la producción es menor que la del resto de trabajadores. Los que conduce, a la postre, a un progresivo distanciamiento entre el SMI y el salario más común en España, el salario modal, haya pasado del 40% al 3% entre 2018 y 2023; lo que es una prueba evidente de la precarización de nuestra sociedad.
c) España se sitúa a la cabeza en pobreza infantil en la UE. Los datos proporcionados por FUNCAS nos dicen que la tasa de pobreza infantil se sitúa en España en el 29,2%, mientras que la media de la UE es del 19,3%. Así, España supera incluso a Bulgaria (28,2%) y Rumanía (26,2%). Si subimos algo el rango de edad, FUNCAS nos dice que «España también sale mal parada en términos de riesgo de pobreza o de exclusión social entre los menores de 18 años, con un 34,6% frente al 24,2% del promedio europeo».
d) En materia de vivienda, España es el tercer país de la UE en el que más se han incrementado los precios de la vivienda en la última década en comparación con el ritmo de incremento de los salarios.
e) Por último, conviene reparar en los datos de la Deuda Pública desbocada ya que el cociente entre la deuda y el PIB sigue por encima del 100%, de manera que ni la recaudación excepcional consigue rebajar el cociente por debajo de dicho umbral. En este sentido, sde ha dicho, con razón que “la deuda puede intentar rebajarse ficticiamente, pero sigue existiendo, sigue creciendo y sigue acumulándose como una losa para la economía española, tanto para devolverla como para pagar los intereses por la misma, que drenarán recursos a otros servicios esenciales (sobre esta variable, el lector puede consultar la entrada de este blog del 2 de octubre de 2025 titulada: ¡Abandonad, ciudadanos, toda esperanza!: Vosotros que entráis al Infierno de la Deuda Pública desbocada”).
C) La “hipótesis de la corrupción”
Ante la brecha dramática descrita y una vez constatado que en España coexisten dos universos paralelos, nuestro asombro -cápsula iniciadora de toda ciencia- nos incita a buscar una explicación y la formulamos en forma de “hipótesis de la corrupción” que aquí solo podemos formular sin tener tiempo ni espacio para desarrollarla labor a la que nos autoemplazamos.
En efecto, si el lector rastrea este blog encontrará numerosísimas entradas de las que puede inferirse el clima de corrupción política y económica lamentablemente reinante en nuestra Nación que socava la asignación eficiente de recursos en toda sociedad democrática e incentiva su empleo hacia las capas más ricas tradicionales o “nuevos ricos corruptos” propias de los regímenes totalitarios en los que la brecha entre la riqueza y la pobreza crece. Un buen ejemplo de la “hipótesis de la corrupción” nos lo ofrece, precisamente, la colonización policía de la gestión y la propiedad de algunas de las principales compañías del IBEX – 35 (el lector interesado puede consultar la entrada de este blog del pasado día 23 de diciembre de 2025 titulada. “¿Quo Vadis TELEFÓNICA? Reflexiones a propósito de la solicitud de exclusión de la cotización de Telefónica de la Bolsa de Nueva York” y las mencionadas en ella).