La gente ya no lee ni tan siquiera en legítima defensa (económica). A propósito de la Propuesta de Reglamento sobre el folleto de oferta de valores presentada por la Comisión Europea el pasado 30 de noviembre
Es un hecho notorio que, en los últimos tiempos, los seres humanos parecen mostrar una notable resistencia a la lectura y que sacian sus menguadas necesidades lectoras con los 140 caracteres que admiten los mensajes de los tuits. Ello produce –como efecto colateral- una paralela simplificación del pensamiento que, en algunas ocasiones, es tan notoria…