El precio de las amistades peligrosas: los amigos de mis enemigos son mis enemigos
Ponemos punto final a esta serie de las entradas del intermezzo navideño con una que, lamentablemente, es una nota discordante en cualquier composición navideña, digna y, en definitiva, humana porque obedece a un paso más en el balance -inacabado- de la infamia que venimos descuadrando desde hace tiempo en este blog cual es el “aquelarre…