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Una vez más sobre la distinción entre cláusulas delimitadoras y cláusulas limitativas en el contrato de seguro. Seguro de robo. Contenido natural. Sentencia de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo núm. 423/2024 de 1 de abril

En esta entrada damos cuenta de la reciente Sentencia de la Sección1ª de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo núm. 423/2024 de 1 de abril (ECLI:ES:TS:2024:1774, recurso de Casación núm. 5684/2019, Ponente: Excmo. Sr. Ignacio Sancho Gargallo, JUR 2024\106876) que nos parece particularmente interesante porque aborda, una vez más, la siempre compleja distinción entre cláusulas delimitadoras y cláusulas limitativas en el contrato de seguro desde una perspectiva sistemática que nos parece muy esclarecedora.

En particular, la Sentencia  estima íntegramente el recurso de casación sobre la base de una interpretación sistemática de los preceptos que, en la LCS, se ocupan, en general, de la distinción entre cláusulas delimitadoras y cláusulas limitativas en el contrato de seguro (art.3) y, en particular, de un seguro de daños que cubría el robo en un local abierto al público y en el que el siniestro del robo se hizo con la participación de la empleada del asegurado, que en ese momento estaba en la tienda; empleada del asegurado que fue condenada como coautora del robo. Esta interpretación sistemática de la LCS conduce a esta Sentencia a concluir que la cláusula que excluye de la cobertura los daños que resulten de «la infidelidad de los empleados al servicio del asegurado» no es limitativa de derechos sino delimitadora del riesgo o de la cobertura, en la medida en que responde al contenido natural del seguro de robo, conforme a su regulación legal y, en concreto, al art. 52 LCS.

Recordamos al lector que, en este blog, hemos venido siguiendo la evolución de la jurisprudencia de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo sobre la  siempre compleja distinción entre las cláusulas delimitadoras y cláusulas limitativas en los diferentes tipos de seguros que tiene efectos transcendentales en la práctica aseguradora sobre su validez y su oponibilidad por el asegurador al asegurado en función de lo dispuesto en el art.3 de la LCS (valga como ejemplo la entrada del pasado 13 de noviembre de 2023  sobre la “Jurisprudencia civil reciente sobre la distinción entre cláusulas delimitadoras y cláusulas limitativas en el seguro de responsabilidad civil patronal: Sentencia de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo núm. 1479/2023 de 23 octubre”).

Seguiremos el modelo de comentario habitual.

A) Supuesto de hecho

Sobre la base del resumen de antecedentes del Fundamento de Derecho Primero de la Sentencia podemos ofrecer la siguiente cronología de los hechos:

a) Compañía Hispano Suiza de Joyeros Artesanos, S.L. explotaba una joyería en el centro comercial El Restón sito en la localidad de Valdemoro.

b) El 14 de abril de 2014, la SL mencionada concertó con Devag Luftfahrtversicherungs AG un seguro de daños denominado «Todo riesgo joyeros» que incluía, entre sus condiciones generales, en el artículo 4 dedicado a exclusiones, una que decía: «Salvo disposición contraria en las condiciones particulares, los Aseguradores no garantizan los daños que resulten de: […] «8. La infidelidad de los empleados al servicio del Asegurado (…)».

c) El 25 de octubre de 2014, sobre las 16,30 horas, se produjo un atraco en la Joyería por dos personas armadas, que se llevaron joyas y relojes valorados en 133.819,99 euros. En el momento del robo, en la tienda se encontraba la empleada de la joyería Enriqueta. Tras la investigación policial y el posterior juicio penal, el Juzgado de lo Penal núm. 3 de Getafe dictó una sentencia firme que condenaba a los autores del robo, entre los que se encontraba Enriqueta, que fue condenada a una pena de prisión de 3 años y 6 meses.

C) Conflicto jurídico

a) Joyeros Artesanos, S.L. interpuso una demanda en la que reclamaba de la compañía aseguradora Delvag la indemnización cubierta por el seguro de daños concertado, 133.819,93 euros, más los intereses del art. 20 LCS.

b) El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Valdemoro dictó Sentencia con fecha 30 de noviembre de 2018 que desestimó la demanda, al entender que la cláusula 4.8, que excluye de la cobertura del seguro los daños (robo en este caso) que resulten de «la infidelidad de empleados al servicio del asegurado», es una cláusula delimitadora del riesgo debidamente resaltada. Esta exclusión de la cobertura del seguro se daba en este caso, por la implicación en la comisión del robo de la empleada del asegurado presente en ese momento ( Enriqueta), que le mereció ser condenada por sentencia penal a más de 3 años de prisión.

c) La Sección 18.ª de la Audiencia Provincial de Madrid dictó Sentencia de 17 de septiembre de 2019 en la que estimo el recurso de apelación por entender que la cláusula 4.8 no tiene la naturaleza de delimitadora del riesgo, sino que se trata de una cláusula limitativa o lesiva de derechos del asegurado. Todo ello sobre la base de la siguiente argumentación: «Pues bien, en el presente caso parece evidente que la cláusula de exclusión de cobertura que estamos analizando no tiene la naturaleza de condición delimitadora del contrato del seguro si no de clausula limitativa o lesiva de los derechos del asegurado. En este sentido no es una cláusula que determine qué riesgo se cubre, en qué cuantía, durante qué plazo y en qué ámbito espacial. Antes al contrario producido el siniestro dentro del ámbito del contrato seguro, y concretado precisamente en uno de los riesgos asegurados el posible robo o atraco del establecimiento donde se desarrolla la actividad del asegurado, lo que hace es excluir la indemnización en supuesto de que concurra la circunstancia expuesta en la cláusula, es decir que se produzca una infidelidad por parte de algún empleado (…) En este sentido es un hecho cierto y sobre el que no existe cuestión que una de las empleadas de la joyería al parecer estaba en connivencia con los atracadores, habiendo sido condenada en sede penal por estos hechos. (…) Ahora bien, tal circunstancia no implica sin más la exclusión de cobertura, pues lo cierto y verdad es que la referida cláusula en cuestión se trata de una condición general que si bien esta convenientemente resaltada no está firmada por el asegurado y por lo tanto no está aceptada expresamente por el mismo. En efecto consta que las condiciones generales si bien pudieron haber sido entregadas no se acredita que hayan sido firmadas y suscritas por el asegurado, por lo que como se ha dicho anteriormente, si bien una cosa es conocer el contenido de las mismas, si no están firmadas no puede decirse que hayan sido aceptadas por el asegurado, por ello y ante la expresa dicción del artículo 3 parece evidente que no se da en este caso el supuesto de doble firma que se exige por la doctrina de la jurisprudencia es decir que las cláusulas limitativas de los derechos del asegurado no sólo estén resaltadas en negrita o de cualquier otra forma similar sino que además estén aceptadas expresamente por el asegurado lo que en el presente caso no ocurre. Por todo ello procede la estimación del recurso y la revocación de la sentencia». En consecuencia, la sentencia de apelación estima íntegramente la demanda y condena a la aseguradora demandada a pagar la indemnización solicitada, más los intereses del art. 20 LCS.

d) La aseguradora Delvag Luftfahrtversicherungs-Ag, interpuso recurso de casación ante la Sección 18.ª de la Audiencia Provincial de Madrid al amparo de lo dispuesto en el artículo 477.2.3º LEC y basado en los cuatro motivos siguientes: 1º) Por infracción e indebida aplicación del artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro y oposición a la doctrina jurisprudencial de la Sala Primera del Tribunal Supremo recogida en las sentencias núm. 5/2004, de 26 de enero, núm. 1033/2005 de 30 de diciembre, núm. 741/2011 de 25 de octubre y núm. 489/2012, de 19 de julio, relativas a la distinción entre cláusulas delimitadoras del riesgo y cláusulas limitativas de los derechos del asegurado; 2º) Por infracción del artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro y oposición a la doctrina jurisprudencial de la Sala Primera del Tribunal Supremo recogida en las sentencias núm. 1050/2007, de 17 de octubre, núm. 1029/2008 de 22 de diciembre, núm. 76/2017, de 9 de febrero y núm. 520/2017 de 27 de septiembre, relativas a las exigencias que requiere el artículo 3 de la Ley de Contrato para reputar válidas y eficaces las cláusulas limitativas de los derechos del asegurado; 3º) Por infracción de los artículos 50 y 52 de la Ley de Contrato de Seguro y oposición a la doctrina jurisprudencial de la Sala Primera del Tribunal Supremo recogida en las sentencias núm. 692/1989, de 10 de mayo y núm. 549/1997, de 19 de junio, relativas a la interpretación del artículo 50 y 52 de la Ley de Contrato de Seguro en lo que respecta al concepto de sustracción ilegítima por parte de tercero y la negligencia grave del empleado en los supuestos de robo; 4º) Por infracción de la regla 8ª del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro y oposición a la doctrina jurisprudencial de la Sala Primera del Tribunal Supremo recogida en las sentencias núm. 1030/2008, de 10 de noviembre, núm. 787/2011, de 26 de mayo, núm. 486/2012, de 17 de julio y núm. 200/2019, de 28 de marzo, relativas a la concurrencia de circunstancias excepcionales que justifican la no imposición de los intereses moratorios del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro.

C) Jurisprudencia

C.1) Fallo: Estimación del recurso de casación

La Sentencia de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo núm. 423/2024 de 1 de abril decide: “1.º Estimar el recurso de casación formulado por Devag Luftfahrtversicherungs AG contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid (Sección 18.ª) de 17 de septiembre de 2019 (rollo 458/2019), que casamos y dejamos sin efecto. 2.º Desestimar el recurso de apelación formulado por Compañía Hispano Suiza de Joyeros Artesanos, S.L. contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Valdemoro de 30 de noviembre de 2018 (juicio ordinario 641/2015)”. Todo ello, con el resultado final de la desestimación de la demanda de la sociedad asegurada contra la aseguradora y la liberación de este última.

C.2) Razonamiento que lo sustenta

a) Premisa mayor: jurisprudencia de la sala sobre cláusulas de delimitación de cobertura y clausulas limitativas

El Fundamento de Derecho Segundo de la Sentencia expone la jurisprudencia de la sala sobre cláusulas de delimitación de cobertura y clausulas limitativas, recogida, entre otras muchas, en la Sentencia 609/2019, de 14 de noviembre, que parte de una primera apreciación general, según la cual: «(…) las primeras -cláusulas de delimitación de cobertura- concretan el objeto del contrato y fijan los riesgos que, en caso de producirse, hacen surgir en el asegurado el derecho a la prestación por constituir el objeto del seguro. Mientras que las cláusulas limitativas restringen, condicionan o modifican el derecho del asegurado a la indemnización o a la prestación garantizada en el contrato, una vez que el riesgo objeto del seguro se ha producido. Sigue el Fundamento de Derecho segundo citando la Sentencia 853/2006, de 11 de septiembre, que “sienta una doctrina, recogida posteriormente en otras muchas resoluciones de esta sala, (verbigracia sentencias núm. 1051/2007, de 17 de octubre; y 598/2011, de 20 de julio), según la cual son estipulaciones delimitadoras del riesgo aquellas que tienen por finalidad delimitar el objeto del contrato, de modo que concretan: (i) qué riesgos constituyen dicho objeto; (ii) en qué cuantía; (iii) durante qué plazo; y (iv) en que ámbito temporal” (el lector interesado en profundizar en esta compleja distinción puede consultar nuestra Guía del Contrato de Seguro, 2ª ed., Colección Monografías Aranzadi, Aranzadi, Cizur Menor (2022), pp. 53 y ss.)

b) Premisa menor: aplicación a las circunstancias del caso

El Fundamento de Derecho Segundo de la Sentencia realiza una ubicación correcta y una interpretación sistemática del caso cuando señala que “el seguro concertado es un seguro de daños, en la modalidad de robo, cuyo contenido natural viene conformado también por su regulación legal, en concreto por los arts. 50 y ss. LCS”. Y, una vez ubicado el litigio en su contexto adecuado, avanza en su razonamiento diciendo: “Esto supone que, aunque cabe pactar otra cosa, en principio, forma parte del contenido natural del seguro de robo que quede fuera de la cobertura el siniestro (robo) producido «por negligencia grave del asegurado, del tomador del seguro o de las personas que de ellos dependan o con ellos convivan«. En el caso de un seguro que pretende cubrir el robo en un establecimiento, debe entenderse que esta exclusión legal, salvo pacto en contrario, afecta a los dependientes de la tienda o local. De tal forma que, si la ley entiende que, salvo pacto en contrario, el siniestro (robo) propiciado por la negligencia del asegurado o sus dependientes queda fuera de la cobertura del seguro de robo, con mayor razón lo está el robo que se realiza con la participación de la dependienta del local, que le mereció la condena penal como coautora del robo. Siendo este el contenido natural del contrato de seguro de robo, una cláusula que no garantiza los daños que resulten de «la infidelidad de los empleados al servicio del Asegurado», no merece la calificación limitativa de derechos, sino que más bien delimita el riesgo cubierto en línea con lo que cabía esperar de un seguro de robo a la vista de su regulación legal”.

c) Conclusión: asunción de la instancia por la Sala con la desestimación de la demanda de la sociedad asegurada contra la aseguradora y la liberación de este última

El Fundamento de Derecho Segundo de la Sentencia llega a la conclusión sustancial última de desestimación de la demanda de la Compañía Hispano Suiza de Joyeros Artesanos, S.L., al entender que la cláusula 4.8, que excluye de la cobertura del seguro los daños (robo en este caso) que resulten de «la infidelidad de empleados al servicio del asegurado», es una cláusula delimitadora del riesgo debidamente resaltada y no una cláusula limitativa de los derechos del asegurado. Con la consecuencia procesal siguiente: “Lla estimación de estos dos motivos, además de hacer innecesario el análisis los restantes motivos, conlleva la casación de la sentencia de apelación, que dejamos sin efecto. Al asumir la instancia, las mismas razones expuestas para casar la sentencia conducen a desestimar el recurso de apelación y a confirmar la sentencia de primera instancia”.