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Transparencia sostenible: Documentos de la CNMV y del Gobierno sobre comunicación adecuada de la información medioambiental por las empresas

La prensa del pasado día 18 de marzo de 2024 (el.Diario.es) recogía la siguiente noticia: “Iberdrola denuncia en los juzgados a Repsol por competencia desleal y la acusa de ‘greenwashing’”. Dado que, en este blog, nos hemos ocupado recientemente de la materia (ver las entradas de los días 2 y 4 de abril de 2014 sobre “El consumo sostenible en la UE: Sostenibilidad engañosa, ecoimpostura y obsolescencia temprana: la Directiva (UE) 2024/825”) y dado que la noticia es un magnífico indicio de como el denominado ecopostureo se está convirtiendo en arma competencial entre empresas y, especialmente, entre sociedades anónimas cotizadas; nos parece oportuno dar cuenta en este blog de sendos documentos de autoridades públicas que tratan de la información de las empresas al mercado en materia de sostenibilidad o transparencia sostenible. Se trata del documento de la CNMV de 4 de abril de 2024 sobre las preferencias de sostenibilidad de los clientes y de la Guía de Comunicación Sostenible del Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

A) La noticia: la demanda de Iberdrola contra Repsol por blanqueo ecológico

Retomamos el titular de la prensa del pasado día 18 de marzo de 2024 (el.Diario.es) que decía: Iberdrola acusa a Repsol de promocionar iniciativas sostenibles, “cuando su oferta multi producto busca fomentar el uso de carburantes”, así como de “centrarse en la sostenibilidad, cuando constituye un elemento menor de sus actividades actuales. Iberdrola ha presentado una demanda contra Repsol en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Santander por “competencia desleal y publicidad engañosa”, al considerar que ha incurrido en ‘greenwashing’ o blanqueo ecológico, según informaron a Europa Press en fuentes de la eléctrica”.

Tal y como anticipamos en el encabezamiento de esta entrada, la noticia nos ofrece un magnífico indicio de como el denominado ecopostureo se esta convirtiendo en arma competencial entre empresas que, además, en este caso son sociedades anónimas cotizadas y que, por lo tanto, además de los efectos sobre la competencia empresarial, puede influir en la cotización de sus acciones.

B) El documento de la CNMV de 4 de abril de 2024 sobre las preferencias de sostenibilidad de los clientes

El día 4 de abril de 2024 la CNMV ha publicado un documento que lleva por título La CNMV revisa la aplicación de las nuevas obligaciones sobre las preferencias de sostenibilidad de los clientes” en el que da cuenta de que “ha llevado a cabo una primera actuación horizontal de supervisión del cumplimiento de la normativa sobre preferencias de sostenibilidad por parte de las entidades que prestan servicios de inversión”.

a) Marco regulatorio

El documento comienza constatando que la normativa europea establece que las entidades que prestan servicios de inversión deben preguntar a sus clientes si tienen preferencias sobre la sostenibilidad (ambiental, social, etc) en sus inversiones; para, a continuación, obligarles a integrar esas preferencias cuando evalúan la idoneidad de los productos financieros en los que asesoran al cliente o que incluyen en su cartera de inversión gestionada. Añade el documento el alcance de estas normas de conducta cuando precisa que “estas obligaciones afectan al asesoramiento y la gestión de carteras; pero no aplican cuando se vende un producto a un cliente sin asesoramiento. En todo caso, las entidades deben considerar factores de sostenibilidad a la hora de definir el público objetivo de los instrumentos financieros que diseñan o comercializan.

Por nuestra parte, recordamos que estos deberes de conducta de las entidades que prestan servicios de inversión ya constan en nuestro Ordenamiento mediante las normas que recogen los arts.203 y ss. de la LMVSI desarrollados, en este aspecto, por el Real Decreto 813/2023, de 8 de noviembre, sobre el régimen jurídico de las empresas de servicios de inversión y de las demás entidades que prestan servicios de inversión (el lector interesado puede consultar la entrada de este blog de 3 de enero de 2024 titulada “Arquitectura regulatoria del mercado de valores (2): El Reglamento de las empresas de servicios de inversión y de los proveedores de servicios de suministro de datos: el Real Decreto 813/2023, de 8 de noviembre”). En concreto, los términos del diálogo de la entidad que presta servicios de inversión y el cliente sobre las preferencias de sostenibilidad de este último se refleja en las “obligaciones en materia de vigilancia y control de productos para los distribuidores” y, en concreto, el las “obligaciones en materia de vigilancia y control de productos para los distribuidores” a las que se refiere el artículo 133 que establece, en su apartado 2, lo siguiente: “Las empresas de servicios de inversión dispondrán de los mecanismos de vigilancia y control de productos adecuados para garantizar que los productos y los servicios que se proponen ofrecer o recomendar sean compatibles con las necesidades, características y objetivos de un mercado destinatario identificado, incluidos cualesquiera objetivos relacionados con la sostenibilidad, y que la estrategia de distribución prevista sea conforme con dicho mercado. Las empresas de servicios de inversión identificarán y evaluarán debidamente las circunstancias y las necesidades de la clientela en la que pretendan centrarse, para asegurarse de que los intereses de esta no se pongan en peligro como resultado de presiones comerciales o de dotación de fondos. Como parte de este proceso, las empresas identificarán los grupos de clientes cuyas necesidades, características y objetivos no sean compatibles con el producto o el servicio, salvo en el caso de que los instrumentos financieros tengan en cuenta factores de sostenibilidad”.

Dentro de este marco regulatorio, el documento de la CNMV de 4 de abril de 2024 precisa su alcance cuando señala que “la revisión se ha llevado a cabo para comprobar los procedimientos aplicados por las entidades sobre una muestra representativa de entidades que prestaban el servicio de gestión de carteras o asesoramiento a mediados de 2023.

b) Contenido

La CNMV va desgranando las fases sucesivas del diálogo que deben mantener las entidades que prestan servicios de inversión con sus clientes sobre las preferencias de sostenibilidad de estos últimos.

b.1) La recopilación de información de los clientes

En este primer aspecto, la CNMV distingue tres niveles de diligencia que son:

b.1.1) El nivel óptimo de las entidades que muestran buenas prácticas en este ámbito como las siguientes: proporcionar ejemplos ilustrativos en cada una de las preguntas para facilitar la comprensión al inversor minorista o elaborar un anexo a la documentación precontractual con explicaciones sobre conceptos relacionados con la sostenibilidad.

b.1.2) El nivel medio de las entidades que, en general, están preguntando por las preferencias de sostenibilidad de los clientes, pero con un grado de detalle de las preguntas variable que, en algunos casos, les conduce a preguntar genéricamente si el cliente tiene interés por la sostenibilidad, sin solicitar información adicional.

b.1.3) El nivel pésimo de varias entidades que no recaban información sobre todos los aspectos que recoge la normativa o preguntan de forma confusa.

b.2) La información obtenida por las entidades sobre las preferencias de sostenibilidad de los clientes

En este segundo aspecto, la CNMV constata que, en más de la mitad de las entidades se ha observado que el porcentaje de clientes sobre el que han recabado esta información es bajo y “por ello, se les ha trasladado que deben culminar el proceso y solicitar esa información a todos sus clientes”. La CNMV también ha observado que el porcentaje de clientes que han indicado que sí tienen preferencias de sostenibilidad no es todavía elevado (en el entorno del 23% en promedio), lo que estaría alineado con las respuestas de la industria europea a la consulta de ESMA.

En consecuencia, se han transmitido las siguientes buenas prácticas: “que se anime a los clientes a contactar con la entidad para proporcionar la información sobre las preferencias de sostenibilidad y que no se puedan dar de alta clientes nuevos o hacer recomendaciones a los existentes en caso de que no hayan proporcionado esta información”.

b.3) La clasificación de los productos para considerar su ajuste a las preferencias de sostenibilidad de los clientes

En este aspecto, la CNMV ha observado que “el uso del European ESG Template (EET) elaborado por las gestoras de fondos de inversión está bastante extendido. Se ha trasladado a algunas entidades la necesidad de modificar sus prácticas en cuestiones relacionadas con la utilización de una clasificación basada en la diferenciación de productos según las obligaciones de transparencia del Reglamento de Divulgación (2019/2088 -SFDR por sus siglas en inglés) para los fondos, como considerar como candidatos los productos del artículo 6 o considerar válidos para las tres opciones todos los productos del artículo 8”.

b.4) La adaptación de las preferencias de sostenibilidad del cliente

En este aspecto, la CNMV constata que “las entidades indican que no están recomendando productos que no se ajustan a esas preferencias. Señalan, en general, que si no hay productos que se ajusten a sus preferencias se da al cliente la opción de adaptarlas y es en ese momento cuando informan al cliente de cuál es la oferta de productos con características sostenibles que tienen cumpliendo el enfoque que recogen las directrices de ESMA”.

c) Actuaciones supervisoras de la CNMV

El documento de la CNMV de 4 de abril de 2024 acaba señalando que, “además de trasladar a las entidades las modificaciones que deben hacer para cumplir adecuadamente la normativa y directrices europeas, la CNMV les ha transmitido que presten la debida atención a los futuros criterios en aspectos que estarían pendientes de clarificación por parte de ESMA, que previsiblemente abordará tras su reciente consulta pública (Call for evidence -CfE por sus siglas en inglés). Adicionalmente, en 2024 la CNMV participará en la actuación conjunta de supervisión anunciada por ESMA sobre las preferencias de sostenibilidad de los clientes en el conjunto de la UE y comprobará la situación de las cuestiones trasladadas a las entidades”.

Añade el documento de la CNMV que “estas nuevas obligaciones que han sido objeto de esta revisión están en vigor desde el 2 de agosto de 2022 en lo relativo a la evaluación de idoneidad y desde el 22 de noviembre de 2022 en lo relativo a la gobernanza de productos. Dada la novedad de la materia y con el objeto de fomentar una aplicación homogénea en Europa, ESMA publicó unas directrices con aspectos prácticos de implementación de estas obligaciones que aplican desde el 3 de octubre de 2023 y está realizando un seguimiento de la materia”.

C) La Guía de Comunicación Sostenible del Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030

El segundo documento público -por su origen y por su disponibilidad- sobre la transparencia en materia de sostenibiidad del que queremos dar noticia sintética en esta entrada es la Guía de Comunicación Sostenible del Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que lleva el sugerente subtítulo de “Como incluir información medioambiental en sus estrategia y campañas”.

a) Finalidad

El objetivo principal de esta Guía -según declara su introducción- es “presentar la situación actual y próxima de las alegaciones medioambientales; afirmaciones realizadas por empresas sobre su comportamiento y sobre las características de sus bienes y servicios que estén relacionadas con el medioambiente”. A continuación, la introducción declara los fines ambiciosos de la Guía cuando señala que “este documento forma parte de las acciones que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 despliega con un doble objetivo: reforzar la protección de las personas consumidoras, especialmente de las más vulnerables, y promocionar pautas de consumo cada vez más sostenibles. Para ambos objetivos el compromiso y las buenas prácticas de las empresas son una condición necesaria, que con guías como esta se pretenden facilitar”.

b) Contenido

Podemos sintetizar el contenido de la Guía en los apartados siguientes:

b.1) Aclaraciones terminológicas

La guía comienza desbrozando la jungla de la sostenibilidad medioambiental y, para ello, explica el significado de la terminología más relevante en el mundo de la comunicación sobre sostenibilidad para clarificar ¿Qué diferencia hay entre las alegaciones medioambientales y las alegaciones sociales? ¿A qué nos referimos con “ciclo de vida”? ¿Y qué es ese “greenwashing” del que tanto se habla?

b.2) Los diez mandamientos de la comunicación empresarial sostenible  

Una vez aclaradas dichas definiciones, la Guía muestra cómo realizar alegaciones medioambientales correctamente, evitando caer en las trampas y errores más comunes en la publicidad; ofreciendo ejemplos en cada apartado de manera que sea más sencillo asimilar los contenidos, siendo algunos de ellos casos reales y de gran relevancia. Este loable vocación didáctica se plasma en el apartado 3 de la Guía (pág.17 y ss.) donde se formulan una suerte de diez mandamientos de la comunicación empresarial sostenible que se concretan e utilizar un lenguaje claro, simple y específico, evitar el uso de conceptos generales, proporcionar información relevante y útil, no ocultar información, ofrecer información actualizada, hacer alegaciones comparativas justas, presentar información sustentada en estudios, identifica objetivos a futuro avalados por planes solventes y con capacidad para ser llevados a cabo, no poner como ventaja algo que exige la ley, refererirse a sellos basados en sistemas de certificación y cuidar particularmente la exactitud de las alegaciones medioambientales climáticas.

b.3) Anexo didáctico

La loable vocación didáctica de la Guía se plasma también en su Anexo (pág.55 y ss.) que ofrece herramientas que ayudan a la autoevaluación de la publicidad en forma respuestas a los ejercicios planteados y enlaces a páginas donde ampliar los conocimientos sobre la temática.