MACOPO: Máster en Corrección Política

FIRMA INVITADA: JAVIER FERNANDEZ ALEN

 

Aplicando, una vez más, el emblema que figura en el frontispicio de la Universidad Total Trasatlántica (UNITONTA) y que nos advierte que “La imaginación de los tontos es infinita”; sus autoridades académicas me comunican con gran alborozo y me ruegan que de la debida difusión a un nuevo Master que implantarán de inmediato como culminación de las iniciativas formativas previas de las que nos hemos hecho eco en estas entradas furtivas. Se trata del Master en Corrección Política (MACOPO) y la natural ilusión con el que las autoridades académicas de la UNITONTA sacan al mercado este MACOPO se ve plenamente justificada por la clientela potencial amplísima -prácticamente ilimitada- a la que va dirigido. Vaya por delante que -como sucede con todas las iniciativas formativas de la UNITONTA- el MACOPO parte de bases científicas muy sólidas construidas por un equipo multidicisplinar de docentes, pedagogos, psicólogos, filósofos y sociólogos  que han “puesto en común” sus vastos y variados conocimientos para crear un producto que, por su carácter novedoso, asombrará al mercado de la excelencia universitaria, causando sin duda la natural envidia de las universidades públicas y privadas que, en sana competencia, se esfuerzan, día a día, por atraer a sus aulas nuevos estudiantes como nuevos clientes.

El programa docente del MACOPO expone con detalle -como es preceptivo- las capacidades, habilidades, destrezas y otras variadas facultades que adquirirán los y las estudiantes que lo cursen y, para ello, se estructura en instituciones y programas. Me ruegan mis amigos de la UNITONTA que destaque algunos de los más novedosos y así procedo.

Entre las instituciones novedosas del MACOPO cabe destacar:

a) Una novedad verdaderamente revolucionaria en el panorama universitario español que consistirá en la constitución de una Asociación de Madres, Padres, Abuelas, Abuelos y demás Familiares (AMPAAF) de las alumnas y alumnos que tendrá conferidas funciones y facultades de la máxima relevancia, como por ejemplo, la revisión, como tribunal de última instancia, de las calificaciones de los exámenes y otro tipo de pruebas a las que sea sometido el alumnado del MACOPO. De tal manera que, por ejemplo, cuando un docente califique negativamente una prueba de un alumno o alumna, la AMPAAF podrá revisar dicha calificación, previa audiencia, claro esta, del docente afectado cuyo parecer, sin embargo, no vinculara el criterio último y superior de la AMPAAF. El progreso será evidente al dar entrada en la comunidad universitaria a todo tipo de personas relacionadas con los y las estudiantes -porque en la AMPAAF podrán integrarse todo tipo de conocidos- para aportar sus cosmovisiones de la realidad, evitando la tan criticada endogamia universitaria y enriqueciendo de este modo la vida académica.

b) Otra institución vertebral del MACOPO será el Espacio Libre de Ideas (ELI) que, al modo de lo que ya sucede en algunas admiradísimas y destacadísimas universidades norteamericanas (de la costa este y oeste), será un auténtico santuario de la tolerancia y de la corrección política. En este ELI no se podrá hablar de política, sexo, raza, religión o de cualquier otra idea que pueda herir la sensibilidad de los compañeros y compañeras. Y ello será así porque el equipo docente generador del MACOPO, sobre la base de un atento análisis de la realidad, llego a la conclusión de que las ideas, con mucha frecuencia, pueden llegar a ser tóxicas (especialmente si no van dirigidas en la corriente del progreso) y, por eso, de forma semejante a lo que ha ocurrido con el tabaco, era imprescindible crear “espacios libres de humos” de ideas perniciosas. Una gran ventaja del ELI consistirá es que no será preciso implantar una prohibición autoritaria y represiva de hablar de alguna idea inconveniente en el MACOPO porque los y las estudiantes se cuidarán muy mucho de ejercer la autocensura o, en caso de que resulte preciso, la hetero-censura.

Entre los programas novedosos del MACOPO, me ruegan que destaque los siguientes:

a) El de Intimidación al Docente (IDO) que descansa sobre dos bases esenciales: la primera es que el docente es intimidable -esto es, digno de ser intimidado- por la propia posición de preeminencia que ocupa en la estructura de poder de la enseñanza, que debe ser compensada “empoderando” a los alumnos y alumnas para equilibrar aquel poder excesivo y prevenir sus naturales desviaciones. La segunda base del IDO reposa en el respeto y el estímulo de la libertad de expresión porque, cuando la intimidación se ejerza en forma de insulto, la doctrina constitucional de la preeminencia de aquella libertad de expresión debe prevalecer sobre el eventual recuerdo de los progenitores del docente o la docente insultado o insultada.

b) El de Diálogo en Contundencia (DICON) que consiste en partir del valor supremo del diálogo entre posiciones equiparables por ser opiniones igualmente respetables (con independencia de su contenido y consecuencias) hasta llegar a un punto en el que el progreso exija que se modifiquen las técnicas del diálogo y la parte progresista tenga que recurrir -muy a su pesar- a medios contundentes.

En conclusión, este MACOPO esta llamado a potenciar las naturales capacidades de sus alumnos y alumnas y garantizarles el éxito en la política y. además, ser un ejemplo paradigmático de transferencia de conocimiento de la Universidad a la sociedad que le vio nacer y de contribución a la construcción de “Un Mundo Feliz”.