El Máster en Comunicación y Manipulación (MACOMA), el foco que ilumina el circo y la teoría del buen salvaje (2)

 

 FIRMA INVITADA: JAVIER FERNANDEZ ALEN

 Con el permiso del anfitrión de este blog y agradeciendo, una vez más, su generosa hospitalidad en un día tan señalado para cobijar estas entradas satíricas como es el de los Santos Niños Inocentes, damos cuenta del  aviso que nos acaban de transmitir las autoridades académicas de la Universidad Total Trasatlántica (UNITONTA) sobre disponibilidad de las últimas plazas vacantes para matricularse en el Máster en Comunicación y Manipulación (MACOMA)  al que nos referíamos en la entrada de este blog del pasado día 21 de los corrientes titulada “El Máster en Comunicación y Manipulación (MACOMA) y el extraño caso de la monjita integrista. Un hermoso cuento de navidad”. Al respecto, debemos confesar que no nos extraña en absoluto el éxito arrollador que esta teniendo esta nueva pieza de la amplia y variada oferta formativa de la UNITONTA. Y decimos que nos parece natural el éxito del MACOMA a la vista del ritmo creciente de manipulación grosera de la opinión pública por parte de políticas, políticos y otras comunicadoras y comunicadores de fortuna que constatamos en las últimas semanas y que se avecina en los próximos meses de apasionante calendario electoral a nivel local, autonómico y general; lo que resulta decisivo para la proyección futura del MACOMA.

Los responsables de la UNITONTA nos piden que incidamos particularmente en la calidad del proyecto docente del MACOMA, elaborado por su equipo multidisciplinar de sabios. En concreto, nos piden que incidamos en dos de sus herramientas pedagógicas centrales, cuales son la teoría del foco del circo y la teoría de la buena o del buen salvaje que pasamos a exponer de forma sintética.

 

La teoría del foco del circo y la infausta historia de Diosdado

Esta teoría fue objeto de un desarrollo brillante por una alumna en el estudio que alcanzó el segundo premio al TFM excelente, bajo el título de “El foco que nos ilumina y la infausta historia de Diosdado”. Este TFM encuadrado en la unidad didáctica de “manipulación de la opinión pública” se estructuró -según ordena la guía docente del MACOMA- en dos partes:

a) Una primera parte teórica en la que se expuso el armazón epistemológico de la teoría del foco del circo que parte de una hipótesis conforme a la cual la opinión pública es un circo oscuro plagado de sombras que -al modo del Mito de la caverna de Platón- necesita de un foco o proyector de luz que ilumine selectivamente sus espacios. De tal manera que, quien tenga el dominio del foco, dominará las -con frecuencia escasas- luces de la opinión pública. Es más, el foco va iluminando determinados espacios de forma tan rápida y alternativa que crea, con inusitada frecuencia, confusión en el público, incapaz de procesar tanta y tan cambiante información; máxime cuando una formación adocenada limita la capacidad de procesamiento crítico de tanta información disponible de forma gratuita y en tiempo real. Se crea, de este modo, una realidad virtual que con frecuencia no coincide con la auténtica realidad y cuya configuración es decisiva para la manipulación de la opinión pública. Por lo tanto, la clave esta en identificar a la dueña o al dueño de foco que -en forma de medio de comunicación- condiciona aquella opinión.

b) Una segunda parte práctica en la que se expone la infausta historia de Diosdado, un joven concejal de urbanismo de una metrópoli con una carrera política fulgurante y prometedora que tuvo la infeliz ocurrencia de negarse a recalificar unos terrenos propiedad de un importante grupo de comunicación. Pues bien, un buen día, Diosdado aparcó su vehículo -diésel- en una zona de aparcamiento regulado y se fue, con su familia, a hacer unas compras navideñas a una gran superficie, sin caer en la cuenta del tiempo transcurrido; de modo tal que, a la vuelta, encontró la pertinente denuncia. El episodio no hubiera tenido las consecuencias terribles para su futuro político que tuvo si no fuera porque el importante grupo de comunicación al que había negado la recalificación de unos terrenos había puesto a uno de sus comunicadores tras las huellas del pobre Diosdado y de su familia. Pues bien, dado que ese comunicador había cursado el MACOMA, pudo aprovechar las técnicas de manipulación aprendidas para titular, al día siguiente, una noticia que decía: “El concejal de urbanismo, Diosdado X, pone en grave riesgo la salud de la población”, en la que daba cuenta del incidente convenientemente manipulado. A partir de ahí, el foco se dirigió a la cabeza del pobre Diosdado, quien fue protagonista de más de 100 portadas en los diarios y demás medios de comunicación del grupo referido. Ni que decir tiene que la carrera política de Diosdado feneció y que su vida se convirtió en un auténtico infierno plagado de escraches de colectivos espontáneos de ciudadanas y ciudadanos de acusada conciencia ecológica. Hasta el punto de que perdió su trabajo y su familia y hoy vive como indigente que acudía el comedor social de las monjitas de “Santa Leocadia del alimento imperecedero” hasta su desaparición pasto de las llamas.

 

La teoría del buen salvaje y el éxito asombroso de Deogracias

El tercer premio al TFM excelente llevó por título “El buen salvaje político y el éxito de Deogracias” y lo obtuvo un alumno que, en obediencia debida a la guía docente del MACOMA, estructuro su TFM – encuadrado, como el anterior, en la unidad didáctica de “manipulación de la opinión pública”- en dos partes:

a) Una primera parte teórica en la que -partiendo de las tesis rusonianas- expuso los rudimentos teóricos de la teoría del buen salvaje político; comenzando por las ventajas incontestables que tiene para cualquier partido político fichar personas carentes de formación sólida y de profesión conocida en forma de fidelidad inquebrantable al partido, fuera del que no pueden vivir (o, cuando menos, vivir tan cómodamente); de empatía con las y los votantes, quienes ven accesible “el sueño español” que consiste en alcanzar una alcaldía o la presidencia de una Comunidad Autónoma o del Gobierno sin acreditar mérito alguno, fuera de la obediencia ciega respecto del exterior del partido y una acreditada vis cainita hacia el interior; servir como “folio en blanco” susceptible de ser colmado de ideas ajenas y vacías; una capacidad comunicativa consistente en dar ruedas de prensa u otros actos similares sin decir absolutamente nada, fuera de las constantes alusiones al diálogo, a la puesta en común, a tender puentes, al empoderamiento, al progreso, a la integración, a la evolución, etc., etc.

b) Una segunda parte práctica en la que se expone el éxito asombroso de Deogracias. Un político que, partiendo del cargo de concejal de bondad, inclusión, progreso, cultura y deportes de su pequeño pueblo de nacimiento, llegó a ser presidente de su Comunidad Autónoma sin otro bagaje formativo -además del MACOMA y previo a él- que un curso “on line” que llevó por nombre “como ser el centro de una reunión con una guitarra”. Pues bien, el TFM expone con detalle cómo Deogracias, tras unos años de sacrificio dedicados a practicar -cual monje- las virtudes de la obediencia al partido, de silencio respecto de las críticas al aparato, de renuncia a todo pensamiento propio y de otras semejantes; fue trepando por los cargos cual alpinista hasta llegar a la cumbre autonómica.