Empty Digital Marketing (EDiM) y “Empty Digital Influencer” (EDI): nuevas iniciativas de la UNITONTA

 

 FIRMA INVITADA: JAVIER FERNANDEZ ALEN

 

Asomo de nuevo mi cabeza entre los barrotes de esta cárcel de papel digital con el permiso del anfitrión y carcelero para mantener informado al amable público lector sobre una nueva iniciativa formativa de la Universidad Total Trasatlántica (UNITONTA) que me han comunicado sus gestores. En efecto, el insaciable e incansable deseo de innovación pedagógica de mis amigos de la UNITONTA, junto a su atenta observación de la realidad social doméstica y global les han llevado a diseñar este verano el curso académico venidero, 2018/2019, incorporando una serie de iniciativas en forma de nuevos masters que enriquecerán sin duda alguna el ya proteico panorama universitario español e internacional, que me han comunicado recientemente y de los que daré cuenta en esta y en sucesivas entradas de este blog.

La primera de tales iniciativas es el “Empty Digital Marketing” (EDiM) que podría traducirse como la “comercialización del vacío digital” o la “comercialización digital del vacío”, pero que se intitula por los gestores de la UNITONTA en lengua inglesa por razones evidentes de prestigio, modernidad y expansión internacional. El objetivo de este nuevo master consiste en preparar a jóvenes -y no tan jóvenes- estudiantes, profesionales, políticos y otras capas de población para dominar la comunicación de la nada en internet, llenando de contenidos vacíos sus redes sociales con discursos, comunicados, imágenes y otras actuaciones carentes por completo de interés, pero que les aseguren la tan ansiada visibilidad pública.

El EDiM tendrá dos tipos de especialidades:

a) Las políticas, en forma de portavoz/a del gobierno o de la oposición, para aprender a hilvanar discursos y comunicados inefables, de una sintaxis atormentada al borde de la alfabetización, pero que entretengan con su fuerza hipnótica a los medios de comunicación para la manipulación óptima de la opinión pública; o en forma de político/a asistente/a a conmemoraciones u homenajes lúdicos o luctuosos en los que consigan expresar sus condolencias o alegrías incontenibles con un nivel de empatía tal que sea perceptible por los medios asistentes a tales actos, que se hagan eco en las redes de la alegría o pesadumbre del político o política compareciente.

b) Las socio-empresariales, entre las que esta llamada a tener una importancia estelar la de “Empty Digital Influencer” (EDI) que permitirá a los egresados ejercer un liderazgo digital sobre la base de exhibir en las redes sus gustos, sus disgustos, sus vergüenzas y otra serie de circunstancias vitales para labrarse una amplia base de seguidores que consuman los productos o servicios mostrados y permitan que el líder mediático monetarice tales adhesiones mediante acuerdos con las empresas que los producen o distribuyen. En definitiva, se trata de potenciar este exhibicionismo remunerado.

El acceso de la influencia mediático-comercial al olimpo universitario se verá necesariamente acompañada -como es preceptivo- de la aplicación de un método científico y pedagógico que abarcará enseñanzas de destrezas en aspectos formales (por ejemplo, colgar desde primera hora de la mañana lo que desayuna o ayuna el o la influencer, sus comidas y cenas, los ropajes que le adornen, la música con la que se deleite, etc.) y en aspectos sustanciales (por ejemplo, el uso intensivo y exclusivo en sus mensajes de términos tales como empoderamiento, multiculturalidad, ilusión compartida, futuro ilusionante, etc.).

Por último, mis amigos de la UNITONTA me han informado de que la asistencia al master en “Empty Digital Influencer” (EDI) tendrá la enorme ventaja adicional de convalidarse por varias sesiones del tratamiento de cura del exhibicionismo patológico de la Facultad de Psicología que, como es natural en toda Universidad que se precie, tiene la UNITONTA entre las 200 titulaciones oficiales que ofrece al mercado.