Banco Popular. Evaluación del BCE publicada el 15 de agosto de 2017. De cómo el “efecto manada” en forma de fuga de depósitos precipitó la crisis de liquidez que derivo en crisis de solvencia

 

Banco Popular. Causas y efectos de su crisis y resolución

En esta entrada pretendemos arrojar algo de luz sobre la cadena de causas y efectos que han generado la crisis y la resolución del Banco Popular en base a las últimas novedades acaecidas durante este mes de agosto, con especial atención a la publicación, el pasado 15 de agosto, por parte del Banco Central Europeo (BCE) de la versión no confidencial de la evaluación que realizó sobre Banco Popular el pasado 6 de junio, que condujo a la resolución de la entidad y su posterior venta a Banco Santander.

 

Primera fase: los resultados financieros negativos y las disensiones en la gestión del Banco Popular generaron una crisis de confianza en el mercado financiero

 La evaluación de la situación del Banco Popular por el BCE realizada el 6 de junio de 2017 (esto es, el día previo a su resolución  por la JUR y el FROB), en su parte no confidencial publicada el pasado 15 de agosto identifica dos tipos de causas iniciales de la crisis de aquel Banco derivadas de su sobreexposición al riesgo inmobiliario:

a) Por una parte, las que afectaron a su gestión, con los cambios y disensiones en el seno de su Consejo de Administración que, al hacerse públicas, afectaron a la imagen y la confianza que despertaba el banco en los mercados financieros.

b) Y, por otra parte, las causas que incidieron en sus resultados financieros, con unas pérdidas del ejercicio 2016 ascendentes a 3.485 millones de euros y un anuncio –realizado en febrero de 2017- de la necesidad de dotar provisiones extraordinarias por 5.692 millones de euros.

Las causas anteriores –según constata la evaluación de la situación del Banco Popular por el BCE realizada el 6 de junio de 2017- se reflejaron en la rebaja de la calificación crediticia de aquel banco por parte de las principales agencias de calificación crediticia y una “cobertura negativa en los medios”, lo que generó una crisis de confianza hacia el Banco en el mercado financiero, tanto bancario como bursátil.

En este último sentido, debemos llamar la atención sobre el que podríamos denominar aspecto “mediático” de las crisis bancarias que esta presente en la evaluación de la situación del Banco Popular por el BCE cuando alude a “cobertura negativa en los medios”. Lo que nos recuerda la verdad elemental de que los bancos son entidades de “crédito”, esto es, de confianza porque su materia prima descansa en la confianza que consiguen generar en el público depositante e inversor y, por lo tanto, cuando esa confianza desaparece, desaparece también la base esencial de su negocio.

 

Segunda fase: el “efecto manada” en forma de fuga de depósitos precipitó la crisis de liquidez del Banco Popular

La crisis de la confianza que suscitaba el Banco en el mercado financiero tuvo dos efectos:

a) En el mercado bursátil, generó una venta masiva de sus acciones que llegaron a perder la práctica totalidad de su cotización. En este aspecto, no debemos olvidar los efectos negativos que sobre la imagen del Banco Popular tuvieron las ventas en corto de sus acciones durante el último año, de las que nos hemos ocupado en este blog y a las que aludía la propia CNMV en su Comunicado del pasado 7 de junio “sobre las actuaciones del Mecanismo Único de Resolución de la Unión Europea y del FROB en relación con Banco Popular Español, S.A.”. Donde decía, entre otras cosas: “La CNMV ha prestado la máxima atención durante los últimos meses a la situación de Banco Popular Español S.A. y a la evolución en el mercado de los valores por él emitidos, realizando numerosas actuaciones al respecto en el ejercicio de sus facultades como autoridad de supervisión del mercado de valores. Algunas de ellas siguen actualmente en curso. La CNMV no descarta iniciar actuaciones adicionales en el ejercicio de sus facultades de supervisión de la información financiera y el abuso de mercado (…) En particular, la CNMV ha seguido estrechamente la evolución de la cotización y la situación informativa existente en cada momento en el mercado aplicando las disposiciones legales correspondientes, en especial las relativas a la posibilidad de suspender la negociación de valores cotizados en mercados regulados”.

b) En el mercado bancario, aquella crisis de la confianza en el Banco Popular causó una fuga masiva y precipitada de depósitos que, a su vez, se reflejó en una crisis de liquidez que no pudo ser paliada por las medidas adicionales adoptadas por el Banco para generar liquidez, incluyendo una línea de liquidez de emergencia (ELA, en su acrónimo anglosajón).

Adviertase que nos referimos al “efecto manada” para describir tanto la venta masiva de acciones del Banco Popular como la fuga de depósitos que precipitó su crisis de liquidez porque ambos procesos respondieron,  en gran medida, al comportamiento gregario que se identifica –en el ámbito bursátil- mediante la metáfora zoológica del “efecto manada”. Para hacer ver que los accionistas y, particularmente en este caso, los depositantes orientan su conducta, en periodos críticos, por pautas psicológicas en gran medida infantiles por cuanto están guiadas por el miedo y por la imitación, lo que causa el llamado “efecto manada” que multiplica, por su propia mecánica, los efectos de la retirada inicial de depósitos o la venta inicial de acciones.

Esta última conducta sería una muestra del efecto combinado de varios sesgos de la conducta de los inversores –que podrían predicarse también de la conducta de los depositantes en periodos críticos- como son  el “sesgo de autoridad”, el “efecto halo”, y el “sesgo de prueba social” a los que se refiere la interesante Ficha del Inversor publicada por la CNMV el pasado mes de julio sobre los “Mecanismos psicológicos que intervienen en la toma de decisiones de inversión”.

 

Tercera fase: la crisis de liquidez del Banco Popular derivo en crisis de su solvencia

La evaluación de la situación del Banco Popular por el BCE realizada el 6 de junio de 2017 concluye señalando que la crisis de liquidez del Banco Popular le impedía hacer frente a sus responsabilidades y pagar sus deudas, por lo que puede afirmarse que aquella crisis de liquidez derivo en crisis de solvencia si recordamos que, por ejemplo, en nuestra vigente normativa concursal, el art. 2 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal nos dice que “se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”, sea ello debido a una situación de iliquidez compatible con que su activo sea superior a su pasivo o de insolvencia en sentido estricto porque su pasivo supere su activo.

 

P.D.: Sobre la crisis de Banco Popular, el lector interesado puede consultar las entradas publicadas en este blog los días 08.06.2017 sobre “La resolución de la crisis del Banco Popular mediante su venta al Banco Santander. Del “bail-out” al “bail-in”. El primer paso de un largo camino”; 12.06.2017 sobre “Crisis bancarias. Posiciones bajistas. Especuladores ricos. Accionistas pobres. Reflexiones a propósito de una tesis doctoral”; 13.06.2017 sobre ”Por qué nos parece justa y adecuada la prohibición de la CNMV de las posiciones cortas sobre acciones de Liberbank”; 16.06.2017 sobre “Las acciones civiles y penales derivadas de la crisis del Banco Popular. El seguro de D&O. Los sistemas de gestión del “compliance penal”: Causas y efectos”; 21.06.2017 sobre “El “factor humano” en las crisis bancarias ¿Quién debe soportar el coste del rescate? Reflexiones a propósito del Informe del Banco de España sobre la crisis financiera y bancaria en España (2008-2014)”; 23.06.2017 sobre “La crisis del Banco Popular. Génesis oscura. Resolución clara. Información privilegiada” y 23.08.2017 sobre “Banco Popular. La Comisión Europea autoriza su adquisición por Banco Santander por considerarla compatible con la competencia en el mercado bancario europeo”.