Primer aniversario de este blog: rendición de cuentas

Cuando cumplimos nuestro primer aniversario redactando este blog, es justo y necesario rendir cuenta de lo que hemos hecho en esta primera infancia para verificar lo que hemos contemplado juntos –Vdes. y yo- desde esta pequeña ventana abierta a un aspecto de una realidad global que no podemos calificar sino de caótica en lo nacional y en lo internacional, en lo político y en lo económico.

 

Seleccionaremos algunos de los temas recurrentes en las 126 entradas publicadas durante este primer año de existencia para comprobar que:

Hemos visto juntos que nuestro sistema público de pensiones de jubilación sufre de una crisis sistémica originada por factores demográficos, laborales y financieros que ha llevado a un recurso creciente del Gobierno al fondo de garantía para afrontar los pagos puntuales de aquellas pensiones; recurso recurrente que muestra un temible riesgo de impago a medio plazo. Riesgo que puede convertirse en siniestro salvo que se adopten medidas correctoras con un refuerzo mixto –que, en nuestra opinión, debe combinar lo público, vía impuestos y lo privado, vía seguros y fondos de pensiones- de la estructura financiera del sistema. Al hilo de la razonable inquietud que esta crisis causa en la opinión pública, hemos constatado también la situación paradójica de que nuestros políticos no han encontrado hueco en su apretadísima agenda de pactos para abordar la solución consensuada al problema.

Hemos visto juntos cómo las denostadas agencias de rating siguen siendo unas de las entidades que más influyen con sus calificaciones crediticias en los mercados financieros. Y esta nueva paradoja se resuelve cuando constatamos –en numerosas entradas sobre las calificaciones de nuestra deuda municipal y autonómica- que las críticas que se hacen a estas agencias por su manifiesto duopolio, sus conflictos de intereses y sus fallos históricamente clamorosos se ven compensadas porque siguen siendo las únicas entidades capaces de decir, con una mínima independencia, que “el rey esta desnudo” cuando constatan que un Ayuntamiento, una Comunidad Autónoma o un Estado se encuentra en riesgo de insolvencia respecto de sus acreedores.

Hemos visto juntos que el BREXIT ha causado daños ciertos en los mercados financieros europeos y mundiales que lógicamente, se han ido corrigiendo con el tiempo, pero no han llegado a desaparecer para compensar los estropicios sufridos (véase nuestro sufrido IBEX 35 que ha perdido en el último año más de un 24% de su valor, cierto que acosado también por las ventas en corto de los fondos de inversión alternativa o “hedge funds”). Y ello no nos ha conducido a la depresión, sino que nos ha permitido tener un poco de lucidez en el análisis de las causas y de las consecuencias del fenómeno; frente a los lampedusianos que nos anuncian, contra toda evidencia fáctica, que todo cambiará para que todo siga igual o frente a los panglosianos -variedad optimista de los lampedusianos- que nos tratan de convencer que el BREXIT -con el desgarro de la Unión Europea que ha supuesto- es la mejor de las soluciones posibles a las dudas y los problemas que se habían detectado en el proceso de integración europea.

 

Y, tras la rendición de cuentas, llega la hora de agradecer a los lectores su interés por consultar este blog. Cuando nos dirigimos hacia las 11.000 visitas, debemos valorar de forma muy positiva aquel interés si tenemos en cuenta que es este un blog especializado en temas de regulación financiera, materia árida y compleja donde las haya. Vaya por delante que no podemos ni queremos competir con blogs dedicados, por ejemplo, a la estética femenina o masculina en sus diferentes y sorprendentes variedades, desde tatuajes hasta otro tipo de artilugios -fijos o móviles- susceptibles de colocarse sobre el cuerpo humano. Tampoco aspiramos a lograr que nos visiten las muchedumbres asiduas a algunos blogs dedicados al nobilísimo arte culinario que proporcionan unas recetas enormemente alimenticias en sentido propio que -cuando atraviesan el umbral de la restauración- combinan sabiamente el uso de diminutivos en la descripción de las viandas (por ejemplo, al hablar de unas verduritas  rehogadas sobre un lecho de espárrago africano o con una reducción de Pedro Ximenez) con el uso de superlativos a la hora de poner precio a aquellos platos minimalistas.

 

P.D.: No queremos poner el cartel de “cerrado hasta septiembre por descanso del personal” sin agradecer, por un lado, a Juan Sánchez-Calero su ánimo para crear este blog y, por otro,  a Adolfo Dominguez la valiosísima documentación permanentemente facilitada.