Emilio Beltrán: Un “Liber Amicorum” y un recuerdo personal

La semana pasada se publicaron los “Estudios Jurídicos en memoria del profesor Emilio Beltrán. Liber Amicorum”. Obra en dos Tomos, de un total de 2599 páginas, publicada por la editorial Tirant lo Blanch y coordinada por los profesores Angel Rojo y Ana Belén Campuzano. Se trata de una obra monumental en la que un amplísimo elenco de profesores -movidos por el común afecto hacia el profesor fallecido- tratan de muy diversos aspectos del Derecho de Sociedades y del Derecho Concursal. El resultado final de la obra es un panorama amplio y actualizado de dos regulaciones particularmente necesitadas de estudios serenos ante la avalancha de disposiciones que se han promulgado en los últimos tiempos, de modo tal que su mera lectura reposada es empresa difícil.

He tenido el honor de participar en el Tomo I de la obra con un estudio sobre “El sistema de gobierno de las entidades aseguradoras” (pág.985 a 1013), que es una de las novedades principales que ha introducido en nuestro Ordenamiento la Ley 20/2015 (LOSSEAR) dentro del estatuto jurídico de las entidades aseguradoras y reaseguradoras, adaptándolo a la Directiva Solvencia II. Este sistema se ha desarrollado por el Reglamento de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras (ROSSEAR) que aprobó el Consejo de Ministros del pasado 20 de noviembre y se encuentra a la espera de su publicación en el BOE (pueden verse las entradas de este blog del 31.07.2015 sobre “La nueva regulación de las entidades aseguradoras” y del 07.10.2015 sobre “El nuevo sistema de gobierno de las entidades aseguradoras y reaseguradoras”).

El recuerdo personal al que se refiere el título de esta entrada es el siguiente: En el ya lejano año del Señor de 1989, cuando quien suscribe se encontraba en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, esperando a comparecer al acto de defensa de su tesis doctoral, el profesor Emilio Beltrán le dio cobijo –y afecto y comprensión- en su despacho. Y, como “es de bien nacido ser agradecido”, trato de serlo con estas líneas que quieren recordar a un hombre bueno.