Hablando en Harvard de un fraude financiero “typical spanish”: Misterios del escándalo Gowex

La semana pasada, entre los días 21 y 23 de septiembre, se celebró, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, el XIII Congreso Harvard-Complutense sobre “La crisis financiera: Una perspectiva transatlántica” (“Financial crisis: A transatlantic perspective”) dirigido por Juan Sánchez-Calero, bajo el auspicio del Real Colegio Complutense en dicha Universidad y  con el patrocinio de Banco Santander, el Consejo General del Notariado, Bolsas y Mercados Españoles, CUNEF, DLA PIPER, y KPMG.

En el marco de este interesante Congreso, tuve la oportunidad de presentar una ponencia sobre “La reforma de los sistemas multilaterales de negociación por la ley 5/2015. Especial referencia a la permeabilidad con los mercados secundarios oficiales de valores”. En ella, entre otros aspectos, expuse algunas reflexiones sobre el escándalo de GOWEX acaecido en el marco del Mercado Alternativo Bursátil el mes de julio del pasado año 2104.

Al examinar con algún detenimiento las circunstancias que rodearon aquel escándalo (sobre las que resulta muy interesante la lectura del libro de Pedro Calvo, periodista de El Confidencial, titulado “GOWEX. La gran estafa. Jenaro García y cómo consiguió engañar a todo el mundo durante tanto tiempo”), no he podido evitar una sensación de asombro ante las connotaciones típicas del caso, que lo hacen merecedor de figurar entre las aportaciones de la picaresca clásica española a la cultura universal, a diferencia de los fraudes bursátiles cocinados en la lejana “Wall Street”.

En efecto, el conocimiento de la evolución esplendorosa de GOWEX desde el año 2010 hasta el hundimiento de la cotización de sus acciones el 1 de julio de 2014, fecha en la que se publicó el Informe de Gotham City Research LLC titulado “Let’s Gowex: a Pescanovan Charade” (en el que concluía, entre otros extremos,  que el valor de la acción de Gowex era de 0,00 euros, que el 90% de sus resultados no existían y que su cotización debería suspenderse, del mismo modo en que lo fue la de las acciones de Pescanova), resulta por completo sorprendente. Y la sorpresa aumenta cuando leemos el hecho relevante de 6 de julio de 2014, en el que la propia Gowex que, bajo el título de “Acuerdos del Consejo de Administración”, da cuenta de que, el 5 de julio, a las 16,00 horas, el Consejero delegado y Presidente de su Consejo de Administración,  Don Jenaro García,  “ha manifestado ante distintos Consejeros que las cuentas de la Sociedad de, al menos, los últimos cuatro años no reflejan su imagen fiel, atribuyéndose la autoría de esta falsedad”. Por lo que revoca sus poderes, acepta su dimisión y acuerda presentar solicitud de concurso de acreedores.

En fin, con las naturales precauciones derivadas de que se trata de un asunto que esta todavía “sub iudice”, en próximas entradas de este blog plantearemos algunos interrogantes que suscitan nuestra perplejidad.